La rectora de la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas Macías, ha advertido este 14 de abril ante el Consejo de Gobierno —el máximo órgano de decisión de la institución— de que la universidad afronta una situación de falta de financiación para cubrir todos sus gastos previstos en 2026. El presupuesto de este año es una prórroga del de 2025, y los datos que se van conociendo apuntan a que los fondos disponibles no serán suficientes para atender todos los compromisos económicos del ejercicio.
Para abordar el problema, la US está elaborando un estudio detallado de su situación económica con vistas a plantear una modificación presupuestaria. Paralelamente, ha mantenido contactos con varias entidades financieras para explorar nuevas fuentes de financiación y aumentar los ingresos propios de la institución, tal y como Vargas Macías había comprometido en su programa de gobierno. La gerente ya ha explicado la situación en reuniones con centros, departamentos, sindicatos y representantes de los estudiantes.
En esa misma línea, el Consejo aprobó la puesta en marcha de la Oficina de Captación de Fondos Estratégicos Institucionales (OCFEI), un nuevo organismo cuya misión será buscar financiación externa —europea, nacional, regional y local— y explotar otras vías de ingresos como el mecenazgo o el aprovechamiento de espacios e imagen de marca. El objetivo marcado es que los recursos propios de la universidad lleguen al 35% de su financiación total en 2031.
Más allá de la cuestión económica, la sesión también dejó otras decisiones relevantes. El Consejo aprobó un Plan de Simplificación Administrativa, destinado a agilizar los trámites de gestión económica —especialmente en investigación—, y nombró a una nueva vicegerente específicamente dedicada a esta tarea.
En el ámbito académico, se aprobó el calendario para el curso 2026-2027, que arrancará el 7 de septiembre. La matrícula se realizará entre el 9 y el 31 de julio y durante la primera semana de septiembre, con un sistema escalonado de 13 días y tres franjas horarias diarias —un total de 39 franjas— para evitar colapsos en el proceso.
También se dio luz verde a una nueva empresa surgida del conocimiento generado en la propia universidad: Podoinnova S.L., especializada en podología. Este tipo de empresas, conocidas como Empresas Basadas en el Conocimiento (EBC), sirven para transferir la investigación académica al sector profesional y comercial. En este caso, el proyecto se centra en soluciones para la salud del pie, digitalización del diagnóstico y consultoría especializada.
En materia de nuevos títulos, la agencia de calidad universitaria andaluza (ACCUA) ha dado el visto bueno a varios grados y másteres impulsados por la US, entre ellos el Grado en Logopedia —compartido con la Universidad de Almería— y másteres en áreas tan diversas como Diseño Contemporáneo, Estudios LGBTIQ+, Astrofísica o Ciencia de Datos, algunos de ellos en colaboración con otras universidades andaluzas.
Los datos de internacionalización también fueron positivos. Un total de 2.680 estudiantes de la US realizarán estancias en el extranjero durante el próximo curso, un 34,8% más que el año anterior. De ellos, 2.085 lo harán dentro del programa Erasmus y 595 en destinos fuera de Europa. Además, la US solicitó una nueva convocatoria del programa Erasmus+ con un presupuesto de más de 16,5 millones de euros para movilidad con universidades de 71 países.
Por último, la universidad decidió sumarse al Pacto Andaluz contra la Pobreza y la Exclusión Social, una iniciativa promovida por la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza (EAPN-Andalucía) que busca reducir la desigualdad en la región desde un enfoque de derechos humanos y justicia social.
