La Universidad de Sevilla y la Junta de Andalucía han firmado un convenio para impulsar la segunda fase del proyecto Tokamak SMART, una iniciativa científica que sitúa a la región como referente internacional en el desarrollo de energía de fusión nuclear. El acuerdo contempla una subvención excepcional de 8 millones de euros procedentes del Programa Andalucía FEDER 2021-2027, fondos europeos destinados a la investigación y la innovación.
El rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, y el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, han rubricado este acuerdo en un acto celebrado en el rectorado. Ambos han destacado el compromiso de sus instituciones con el proyecto y su importancia estratégica para Sevilla y Andalucía.
Qué es el Tokamak SMART y para qué sirve
SMART es un tokamak esférico de última generación, es decir, un dispositivo experimental con forma de rosquilla diseñado para confinar plasma a temperaturas extremadamente altas mediante potentes campos magnéticos. El objetivo es reproducir el proceso de fusión nuclear que ocurre de forma natural en el interior del Sol, donde los átomos se fusionan liberando enormes cantidades de energía.
Este dispositivo ha sido diseñado y construido por el Laboratorio de Ciencia del Plasma y Tecnología de Fusión de la Universidad de Sevilla, que combina tres tecnologías disruptivas: tokamak esférico, triangularidad negativa y alto campo magnético, incluyendo superconductores de alta temperatura. Estas innovaciones técnicas permiten mejorar la eficiencia del proceso y reducir el tamaño de los futuros reactores.
Una temperatura superior a la del núcleo solar
Esta segunda fase del proyecto, denominada hSMART, permitirá alcanzar temperaturas superiores a 100 millones de grados Celsius. Para poner esta cifra en perspectiva, el núcleo del Sol tiene una temperatura aproximada de 15 millones de grados. Alcanzar estas temperaturas extremas es un hito indispensable para avanzar hacia reactores de fusión compactos y eficientes capaces de generar energía de forma comercial.
La financiación irá destinada a la adquisición de equipamiento científico-técnico de alta precisión y a la construcción de la infraestructura necesaria para operar el tokamak SMART con plasma de deuterio, un isótopo del hidrógeno que se utiliza como combustible en los procesos de fusión nuclear. El deuterio es abundante en el agua de mar, lo que convierte a la fusión en una fuente de energía prácticamente inagotable.
Una nueva sede en el Sevilla TechPark
La nueva instalación del tokamak SMART se ubicará en el Sevilla TechPark, el parque tecnológico de la ciudad. Este espacio albergará no solo el dispositivo principal, sino también sus sistemas auxiliares, talleres especializados y una sala de control desde la que se supervisarán todas las operaciones. La construcción de esta infraestructura representa un paso fundamental para consolidar a Sevilla como centro de investigación puntera en energía de fusión.
El camino hacia el primer reactor comercial
El concepto desarrollado en el tokamak SMART sirve de base para el diseño del primer reactor de fusión comercial compacto capaz de alimentar a una ciudad del tamaño de Sevilla. Según las estimaciones del proyecto, este futuro reactor tendría una producción de potencia de fusión térmica de aproximadamente 650 MWt (megavatios térmicos) y una generación eléctrica de unos 200 MWe (megavatios eléctricos).
Para entender mejor estas cifras, 200 megavatios eléctricos equivalen aproximadamente al consumo de 150.000 hogares, lo que supondría cubrir una parte significativa de las necesidades energéticas de una ciudad como Sevilla, que tiene alrededor de 700.000 habitantes.
Este diseño marca el camino hacia la integración de la energía de fusión en la red eléctrica en la próxima década, un objetivo ambicioso que requiere superar todavía importantes retos tecnológicos y de ingeniería.
Una alternativa limpia frente a la crisis energética
La energía de fusión nuclear se perfila como una solución clave para cubrir las necesidades energéticas del futuro. A diferencia de la fisión nuclear —el proceso que utilizan las centrales nucleares convencionales, que divide átomos pesados generando residuos radiactivos de larga duración—, la fusión nuclear imita el proceso del Sol uniendo átomos ligeros y produciendo residuos mucho menos peligrosos y de vida más corta.
Además, la fusión no emite gases de efecto invernadero durante su funcionamiento, lo que la convierte en una energía limpia que podría contribuir significativamente a reducir la dependencia de combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón, y a combatir el cambio climático.
Integración en la estrategia Fusion2Grid
El proyecto SMART se integra en la estrategia Fusion2Grid, una iniciativa que busca acelerar la conexión a la red eléctrica de los primeros reactores de fusión en colaboración con la comunidad internacional, tanto pública como privada. Esta estrategia contempla trabajar de forma coordinada con otros proyectos europeos y mundiales para compartir conocimientos y avanzar más rápidamente hacia la consecución de energía de fusión comercialmente viable.
En este sentido, el proyecto mantiene una estrecha sinergia con el proyecto IFMIF-DONES en Granada, una instalación única en Europa destinada a probar los materiales que deberán soportar las condiciones extremas de los futuros reactores de fusión. La complementariedad entre ambas infraestructuras sitúa a Andalucía en una posición privilegiada dentro del mapa internacional de la investigación en fusión nuclear.
Un proyecto con proyección internacional
El desarrollo del tokamak SMART no solo tiene implicaciones científicas y tecnológicas, sino que también representa una oportunidad para Andalucía de posicionarse como hub de innovación en un sector con enorme potencial de crecimiento. La energía de fusión atrae importantes inversiones tanto públicas como privadas en todo el mundo, y varios países y empresas compiten por liderar esta carrera tecnológica.
La apuesta de la Universidad de Sevilla y la Junta de Andalucía por este proyecto demuestra una visión a largo plazo que podría generar empleo cualificado, atraer talento internacional y situar a la región a la vanguardia de una de las tecnologías más prometedoras del siglo XXI.
