La universidad debe reconocer, fomentar y facilitar la acción voluntaria


Se entiende por voluntariado a las acciones que, de forma libre y por decisión propia, realizan personas en beneficio de una comunidad o del medio ambiente. Se asocia generalmente el voluntariado a términos como “altruismo” o “solidaridad”, siendo el primero lo que lleva al voluntario a trabajar sin esperar nada a cambio, y el segundo lo que representa la empatía del voluntario con las personas a las que ayuda, sintiendo sus problemas como propios.

El voluntariado no debe sustituir nunca las atribuciones que le son propias a la administración pública o los profesionales dedicados a la atención social, pero los complementa y lleva más allá ese principio de solidaridad inherente al ser humano. El psicólogo Michael Tomasello señala a la “intención compartida” como el germen de la inteligencia humana. Trabajar juntos para el beneficio común ha sido el motor que nos ha llevado a ser lo que somos.

¿Y por qué somos seres solidarios? Porque eso nos fortalece como grupo, como comunidad, como especie. El voluntariado es la expresión más pura de la condición humana como ser social. Nos acerca a una dignidad compartida y es una herramienta enormemente poderosa para la transformación social. Sin el voluntario muchas ONGs dejarían de existir, y con ellas sus proyectos de protección, cooperación, asistencia, acompañamiento, formación o ayuda.

El voluntario sabe que recibe más de lo que da, porque a través de este desempeño incondicional amplía su visión en un mundo cada vez más global, cada vez más complejo, y adquiere unas competencias valiosas en su formación integral como ciudadano. Por todo esto, la universidad debe reconocer la acción voluntaria, fomentarla y facilitarla, tal y como recogemos en nuestro flamante Plan de Voluntariado de la Universidad de Jaén, estableciendo la concienciación, la formación, la práctica y la conexión con las organizaciones como ejes prioritarios.

Recientemente hemos sabido que la felicidad se alcanza cuando nos sentimos útiles a los demás. Será porque seguimos siendo ese ser que ha sobrevivido como especie gracias a su capacidad para, con sólo una mirada, encontrar la comprensión y el apoyo de otros.  Y esto crea un ejército capaz de cambiar el mundo.

Por Arturo Montejo Raéz
@amontejoraez
Director de Secretariado de Responsabilidad Social, Cooperación y Deportes de la UJA


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