La Facultad de Medicina de la UFV logra que el 89,6% de sus alumnos obtenga plaza en el MIR, superando la media nacional y consolidando un modelo formativo basado en la excelencia clínica y humanista.
En el competitivo escenario de la formación sanitaria en España, la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha logrado posicionarse como un referente de éxito. Según los últimos datos oficiales, la institución lidera la empleabilidad nacional en el Grado de Medicina, tras alcanzar una tasa del 89,6% de alumnos con plaza adjudicada en el examen de Médico Interno Residente (MIR).
Este dato no es menor, ya que el MIR es el sistema de examen estatal que deben superar los licenciados en Medicina para acceder a una especialidad (como cardiología, pediatría o cirugía) dentro del sistema público de salud. Obtener una plaza es el «pasaporte» necesario para ejercer como médico especialista en España.
Capacidad de elección: el valor de la «mediana»
Más allá de conseguir una plaza, el éxito de un aspirante se mide por su capacidad para elegir el hospital y la especialidad deseada. En este sentido, la UFV se ha situado entre las diez mejores universidades españolas en cuanto a la «mediana de número de orden».
Para entender este concepto técnico, la mediana es el valor central que divide a los estudiantes: la mitad obtuvo un número mejor y la mitad uno peor. En la reciente convocatoria de 2026, la mediana de la UFV se situó en torno al puesto 4.288, una cifra significativamente superior a la mediana nacional, que fue de 7.545.
«Esta diferencia permite a nuestros alumnos acceder a una mayor variedad de especialidades antes de que las plazas se agoten», explican desde la facultad.
Un modelo que supera las previsiones
Los resultados de este año refuerzan una trayectoria ascendente. En una convocatoria marcada por la alta exigencia, con 15.090 aspirantes para todo el país, las estimaciones internas de la universidad sugieren que más del 90% de sus egresados habría obtenido plaza, superando incluso el récord del año anterior.
Fernando Caballero, decano de la Facultad de Medicina de la UFV, señala que estos hitos son el fruto de un modelo educativo que va más allá del examen. «Buscamos formar médicos preparados para afrontar retos científicos, clínicos y humanos. No solo se trata de un número en una lista, sino de una vocación orientada al servicio», afirma el decano.
Formación práctica y humanista
El éxito de la UFV radica en su metodología de «medicina centrada en la persona». Este enfoque combina la formación científica con prácticas clínicas desde los primeros años de carrera y el uso de simulación médica avanzada, donde los alumnos practican en entornos controlados que imitan situaciones reales de urgencias o quirófano.
Además, la facultad pone especial énfasis en las habilidades de comunicación y el acompañamiento integral. El objetivo final es que el futuro médico posea tanto el rigor técnico para diagnosticar como la empatía necesaria para tratar al paciente de forma humana, un equilibrio que el sistema sanitario actual demanda con urgencia.
