“La Universidad ha de ser motor de cambio hacia una sociedad basada en el conocimiento”


Francisco Andrés Triguero Ruiz (Málaga, 1955) es Doctor en Matemáticas por la Universidad de Granada y Catedrático en la Universidad de Málaga. Desde 2008 es Secretario General de Universidades, Investigación y Tecnología de la Junta.

¿Qué dificultades pueden suponer las deficiencias económicas para impulsar las universidades andaluzas?
La situación económica está poniendo en serio apuro a todos los servicios públicos, y las Universidades no son menos. Tomando la austeridad como excusa, desde el Gobierno central se están aplicando recortes y medidas que empujan al sistema universitario público hacia un modelo distinto al que conocemos. Un ejemplo es la tasa de reposición. Sustituir solo a uno de cada diez jubilados está llevando a una descapitalización del sistema universitario público andaluz, a la vez que afecta a la funcionalidad de las propias universidades. En este sentido, la oferta de nuevos grados es cada vez más difícil.
Esta descapitalización está afectando especialmente, y lo hará aún más en un futuro próximo, a la investigación, pilar fundamental de la Universidad. No solo perdemos a grandes docentes e investigadores que culminan su etapa laboral, sino que se está impidiendo el cambio generacional, dejando fuera a jóvenes de gran talento que ven mermadas sus opciones de seguir con la carrera investigadora. Debemos seguir luchando para que este capital humano siga siendo el motor de la sociedad.

A pesar de la crisis no ha habido una disminución de número de estudiantes significativo, ¿Qué opina sobre ello? ¿Es consecuencia de una buena política educativa andaluza?
En Andalucía trabajamos con una premisa: que nadie se quede fuera del sistema universitario por razones económicas. Si analizas lo que le cuesta a un estudiante una carrera en Andalucía veras que es más barato que en la mayoría de las otras comunidades. Aumentar la carga que asumen los universitarios, y sus familias, no es para la Junta una solución factible a la falta de recursos. Que hayamos fijado el precio de la educación superior en el mínimo de la horquilla, con una subida por debajo del IPC y sin distinción por rama del conocimiento, debe de haber contribuido positivamente a la estabilización del alumnado universitario.

“Renovar sólo a uno de cada diez jubilados está llevando a una descapitalización del sistema universitario público andaluz”

¿Qué le parece la aplicación de la LOMCE respecto a la Universidad?
La LOMCE tiene un componente que puede producir situaciones de desequilibrio y desigualdad en términos de equidad. Es el caso de las pruebas de acceso a la Universidad. La Ley introduce modificaciones sustanciales en este sentido, sustituyendo la Selectividad por una especia de reválida. Abre, además, la puerta a que las Universidades, e incluso las facultades, realicen una selección de estudiantes siguiendo criterios propios. Esta idea no se corresponde con una garantía pública de la selección de quienes solicitan plaza en una titulación, donde prime el mérito y el esfuerzo.
En Andalucía, con el Distrito Único, todos los alumnos tienen las mismas posibilidades de acceder a unos estudios de grado con todas las garantías y de forma transparente. Esto es algo que la LOMCE rompe. Es un atentado público que los estudiantes no tengan los mismos derechos de igualdad de oportunidades. Sin embargo en nuestra comunidad, gracias al acuerdo entre Junta y Universidades firmado en junio, esto se garantiza.

¿Cuál es la apuesta/postura de la Junta respecto a los nuevos requisitos para acceder a las Becas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte?
El endurecimiento de los requisitos no hace sino dejar fuera del sistema a los que menos recursos tienen. Las becas, que habíamos conseguido fijar por ley como un derecho, se convierten en una competición. Para paliar el impacto de esta medida, en Andalucía, y en trabajo conjunto con las universidades, se han tomado medidas como un precio reducido y único, sin distinción de rama del conocimiento, como ya he comentado. Para aquellos alumnos que ya se encontraban estudiando, se ha puesto en marcha un sistema para evitar que pierdan años de trabajo por no poder afrontar el pago de una tercera o cuarta matrícula. Incluso se han establecido mecanismos de apoyo para los que no reunían los requisitos académicos y la ampliación de pagos de matrícula. En definitiva, medidas que garanticen la igualdad, solidaridad y la eficiencia del sistema.

“El presupuesto de 2013 destinado a la investigación científica e innovación ha sido de 355 millones de euros, casi el mismo que el año anterior”

¿Qué le parece las iniciativas de universidades como Huelva o Málaga que apuestan por un programa que ayude a los estudiantes que no pueden hacer frente a las matrículas?
Es un tema complejo, porque el voluntarismo puede llevar a situaciones que no son deseables. Que haya un sistema ordenado de mecenazgo, de apoyo a la universidad en todas sus funciones, no me parece mal porque es un proceso de cooperación. Pero hay que insistir en mecanismos que garanticen ese derecho a la igualdad de oportunidades, por procedimiento normalizado. Debemos seguir insistiendo en fomentar esa vinculación entre los estudiantes y sus universidades, que sean capaces de recordar a su universidad y les devuelvan la apuesta e inversión que hicieron por ellos sus instituciones.

Cada vez son más los estudiantes y graduados que van a labrarse un futuro en el extranjero por las dificultades económicas, ¿Qué opina sobre ello? ¿Cómo cree que podría solucionarse?
La sociedad invierte en la formación de sus jóvenes, con el fin de que éstos aporten de vuelta los mismos recursos o más que se destinaron a ellos. Sin embargo, la situación económica está provocando que todo el capital humano que se está formando, y muy bien, en Andalucía se esté yendo fuera. Hay que aspirar a que vuelva y continúe depositando su conocimiento por el fortalecimiento de Andalucía; pero la realidad es tozuda. No es bueno en sí que el capital humano tenga que emigrar, pero si tiene que emigrar es mejor que lo haga con una magnifica formación y un reconocimiento internacional como ocurre ahora. Es una inversión intangible que tenemos que trabajar para que regrese y ayude a desarrollar económicamente a Andalucía a través de su conocimiento.

Hace poco se ha autorizado una financiación extraordinaria de 102,72 millones de euros para 6 universidades andaluzas, ¿Mantiene así la Junta la apuesta por la mejora de las universidades?
El Gobierno andaluz cree en la Universidad como motor de cambio hacia una economía y una sociedad basadas en el conocimiento. Esto solo es posible a través de unas buenas infraestructuras, que reviertan en una educación e investigación de calidad. Con esta partida, que se suma a los casi 1.000 millones que se han invertido en este ámbito en la última década, queremos culminar una veintena de proyectos de ampliación y mejora de instalaciones, equipamientos y servicios en las universidades andaluzas. En un momento de incertidumbre económica como la actual, la educación debe considerarse más que nunca una inversión y no un gasto.

La nueva presidenta de la Junta, Susana Díaz, ya se ha comprometido con los 10 rectores de las universidades andaluzas, ¿Cómo se está empezando a trabajar para que haya normalidad con las universidades pese a las dificultades?
La celeridad con la que la presidenta se ha reunido con los rectores no es sino síntoma de su disposición e interés por las Universidades. Susana Díaz manifestó en este encuentro su intención de asumir el compromiso adquirido en el pasado mes de junio, cuando se firmó el Acuerdo por el Sistema Universitario Público dentro del Pacto por Andalucía impulsado por la Junta. Se trata de una hoja de ruta, elaborada en consenso y diálogo con los rectores, donde se fijan los pasos que se seguirán en materia de estudiantes, de personal, de financiación y del propio sistema universitario. Creemos que es el mejor camino a seguir para salvaguardar nuestro modelo de universidad.

El pasado curso ya hubo recortes en investigación, mientras que las propias universidades apuestan por la misma para el avance de la sociedad, ¿en qué situación está este curso?
Las grandes economías nos demuestran que en momentos de crisis es cuando más hay que invertir en investigación. En Andalucía así lo creemos. En los últimos cuatro años el gasto en I+D ha crecido en nuestra comunidad un 11,5%, casi el doble del promedio español. Este incremento ha favorecido un avance de 5 puntos en términos de convergencia tecnológica con el conjunto nacional. Andalucía se mantiene, así, como la tercera potencia en investigación española, con una inversión en I+D que roza los 1.650 millones de euros y que supone el 1,1% del PIB regional. En 2013, el presupuesto destinado a la política de investigación científica e innovación ha sido de 355 millones de euros, manteniendo una dotación similar a la del año anterior en un contexto presupuestario de reducción de recursos.

¿Qué nuevos proyectos existen para este curso?
Una de las grandes novedades para este curso será la puesta en funcionamiento del nuevo plan de investigación y desarrollo, que sustituya al actual PAIDI vigente entre 2007 y 2013. En él tendremos en cuenta todo lo aprendido en estos años, buscando un impulso que intensifique la capacidad de incorporar al sistema personal altamente cualificado y el compromiso de los agentes del conocimiento, especialmente las universidades, con la realidad económica y social de Andalucía. Además, trabajaremos en un plan para favorecer la incorporación a las PYME de doctores y doctorandos, así como para aumentar la inversión de capital privado en las infraestructuras científicas y tecnológicas.


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