Lluis Montoliu: “la edición genética en embriones humanos es aún imprudente e irresponsable”

Lluis Montoliu: “la edición genética en embriones humanos es aún imprudente e irresponsable”


Lluis Montoliu, prestigioso biólogo y genetista e investigador del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB), y del CIBER de Enfermedades Raras (CIBERER-ISCIII); visitó hace unos días la Universidad de Almería como ponente en el ciclo de conferencias ‘Viernes cientificos’ para compartir sus conocimientos y hablar de la realidad y las limitaciones del uso de la herramienta CRISPR/Cas9; la primera tecnología que permite edición genética de una manera precisa y más económica. De este modo las CRISPR, acrónimo inglés de ‘Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats’, y la Cas9, una endonucleasa que lleva asociada, fueron protagonistas de la penúltima edición de los Viernes Científicos de la Facultad de Ciencias Experimentales de la UAL, al menos de esta etapa.

Una charla donde Lluis Montoliu, arropado por un lleno absoluto en la Sala de Grados del Aulario IV de la UAL, se ocupó a su vez de arrojar luz sobre las cuestiones clave de la edición genética con estas herramientas. Así, comprometido con una difusión determinante para afrontar el mañana, señaló que “tenemos la obligación, quienes nos dedicamos a esto y tenemos el privilegio de saber algo sobre este tema, de trasladarlo a la sociedad con el apoyo de las unidades de divulgación o de cultura científica de las universidades, hacerlo asequible a la sociedad”.

Lluis Montoliu expone el futuro de la ciencia

En el fondo de la cuestión presentada por Lluis Montoliu estuvieron las conocidas ‘tijeras moleculares’ para cortar y editar, o corregir, el ADN asociado a una enfermedad en una célula. Ese fue el principal reto que puso sobre la mesa este prestigioso biólogo y genetista apuntando que “hay que ser honestos y decir que todavía no es una realidad su aplicación biomédica. Aplicaciones de las que mucho se habla y que pueden servir en un futuro para curar a personas que estén afectadas por alguna de las miles de enfermedades de base genética, las que habitualmente llamamos ‘raras’, que globalmente impactan a un porcentaje muy importante de la población”.

En esa línea, reconoció que “nos gustaría pensar que esto va a ser una realidad, pero hay que pensar en que un futuro inmediato vamos a poder desarrollar estrategias terapéuticas para aliviar y, en el mejor caso, curar algunas de estas enfermedades”. Razón por la que Montoliu reiteró, como una de sus afirmaciones más pronunciadas, que “siempre digo que nos vamos a comer el resultado de la edición genética antes de que lo utilicemos para tratar nuestras enfermedades, con lo cual, las aplicaciones en biotecnología vegetal sobre todo serán pioneras”.

Su visita a la UAL

Durante su breve estancia en la institución almeriense, Lluis Montoliu se mostró encantado de “compartir un poco de lo que sabemos de estas herramientas de edición genética que nos han cambiado la vida, tanto en biología como en biotecnología o biomedicina. Diferentes ámbitos del saber científico en los que ahora, con ellas, se pueden abordar experimentos que hace muy poco ni los podíamos soñar”. Así, añadía, “la realidad es que estas herramientas son un éxito en el laboratorio y en las aplicaciones biotecnológicas, en las cuales la UAL está muy interesada, tanto animales como especialmente vegetales”; concretando en “las aplicaciones para la generación de nuevas variantes vegetales y animales que estén mejor adaptadas, que sean resistentes a plagas, que tengan características especiales…”.

De este modo, retomó el reto futuro planteándolo como un límite en la actualidad pues “la modificación no es todo lo precisa que nos gustaría, y esa incertidumbre es la que tenemos que trabajar para maximizar los beneficios y reducir los riesgos. Y es por ello que lo que puede ser éticamente aceptable, trasladar esa incertidumbre a modelos animales o modelos vegetales, todavía no lo es cuando hablamos de seres humanos. Ahí no lo es, esos son los límites, trasladar estos retos a embriones humanos cuando todavía no controlamos el final del experimento parece imprudente y además irresponsable; y desgraciadamente tenemos que saber que He Jiankui cruzó muchas líneas rojas y un año después ha sido condenado por ello”.

Por ello, subrayaba Lluis Montoliu, “que no nos quepa ninguna duda de que los retos de alimentar a la población, de aprovechar todo el terreno disponible, de intentar luchar contra los efectos del cambio climático, van a venir de la mano de la biotecnología, y que tenemos que promover esas herramientas que nos permiten hacer una biotecnología mucho más precisa y adecuada, nunca bloquearlas”. Y es que, añadía, “los retos que tenemos ante nosotros pasan por convertir una aplicación que es maravillosa en sí misma y que hemos heredado de las bacterias, que las bacterias la han pulido y nos las ofrecen tras miles de millones de años de evolución, y nosotros ahora las aplicamos para modificar genes de cualquier organismo”.


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