Los docentes andaluces se manifiestan contra la precariedad de sus contratos


Durante la tarde de ayer representantes del PDI Laboral de diferentes universidades andaluzas se manifestaron ante las puertas del Rectorado de la Universidad de Málaga, en el cual estaba reunida la Comisión Paritaria de Interpretación, Vigilancia, Estudio y Aplicación del Convenio Colectivo (CIVEA). Los docentes se unieron al grito “estabilidad en la Universidad” exigiendo que el órgano de interpretación que tuviera en cuenta sus demandas de equiparación salarial y de promoción que divide a los trabajadores universitarios en diferentes categorías.

María del Mar Roldán, presidenta del Comité de Empresa del PDI laboral de la UMA, expuso ante Aula Magna que en la “universidad  hay profesores que haciendo el mismo trabajo cobran diferente”, que deriva a su vez de la falta del cumplimiento del convenio colectivo. En esta línea, Roldán expuso como esta falta de reconocimiento económico viene a su vez de los recortes en educación llevados a cabo en los últimos años, que ha afectado principalmente a los sectores menos estables del profesorado.

Así, el PDI laboral se divide en tres categorías principales: los sustitutos, encargados de cubrir plazas de docentes de baja o que puntualmente no pueden ejercer; los interinos, cuyas plazas de funcionario no ha salido a concurso todavía y los asociados, personal especializado en un ámbito que compagina su labor profesional con clases en la universidad.

De las tres categorías, cada una mantiene una reivindicación concreta que les afecta principalmente, aunque a su vez todos presentan las mismas condiciones precarias que les llevan a manifestarse ante la CIVEA. En el caso del PDI sustituto, la principal demanda viene por la mejora en las condiciones económicas, pues aun teniendo el cargo de doctor no reciben el complemento salarial que el resto de sus compañeros. Así mismo, este sector no dispone de la estabilidad necesaria para realizar la carrera investigadora que le ayude a promocionar ante futuras plazas. Los docentes sustitutos mantienen unas condiciones laborales, al igual que sus compañeros interinos, de fuerte precariedad llegando a cobrar muchos de ellos de entre 312 y 600 euros mensuales, que les obliga a compaginar su labor docente con otras profesiones ajenas a su formación.

Por su parte, el sector del PDI interino, cuya plaza oficial está todavía sin asignar, reclama ante la universidad la necesidad de promocionar en sus cargos, posibilitando que una vez haya salido la plaza a concurso estén en las mismas condiciones que el resto. Tal y como expuso María del Mar Roldán “el PDI interno no puede promocionar actualmente, esto se suma a que no estamos sujetos a convenio y al no poder promocionar tampoco nos pueden reconocer los complementos salariales”. El PDI interino de la mayoría de las universidades públicas andaluzas no puede ostentar un cargo académico de responsabilidad, así como tampoco puede solicitar la dirección de grupos de investigación, lo que le posiciona en peor situación que sus homólogos de otras universidades a la hora de concurrir a una plaza.

Finalmente, en el caso del PDI asociado la estabilidad laboral es la principal demanda viene por la estabilidad de sus contratos. A este sector es al que más ha afectado la crisis, pues al tratarse de docentes cuya principal actividad profesional era ajena a la universidad sus salarios son menores y discontinuos. Por sentencia judicial, este sector del PDI tiene reconocido el carácter fijo pero en la mayoría de las ocasiones no se ha llegado a aplicar a la hora de solicitar los complementos docentes. Como profesionales ajenos a la universidad muchos han visto mermados sus salarios por la crisis que atraviesa el país, lo que se traduce que solo obtienen los ingresos de las instituciones universitarias, cuya estabilidad laboral demandan.

En todos los casos, los profesores manifestantes reclaman el reconocimiento tanto de sus sexenios de investigación, de cara a la Agencia de Acreditación Nacional (ANECA), que les facilitarían puntos para medrar en sus carreras, así como los quinquenios docentes, que les reconocen los años de ejercicio docente ante la universidad en la que han trabajado.

Desde CCOO, Francisco Espadas, ha señalado como los recortes en educación y la falta de apoyo a las universidades han llevado a que desde 2010 hasta la actualidad el número de afectados por estas condiciones se eleve de forma exponencial. Las cifras estudiadas por CCOO señalan como en el caso de los funcionarios han pasado de 1323 en 2010 a 1191 en la actualidad, una bajadas derivada por las jubilaciones que no han sido cubiertas en la mayoría de los casos y se ha vertido sobre la carga docente del resto de profesores del departamento. También destaca la cifra de asociados, cuyo coste a la universidad es menor y que ha subido de 321 en 2010 a 454 en 2015. Sin embargo cada año el número de alumnos y titulaciones sube en las universidades públicas, hecho que va en detrimento de la calidad de la formación. Solo en la Universidad de Málaga se encuentran en esta situación 856 docentes con carácter temporal así como 299 profesores que, aunque tienen carácter indefinido, siguen a la espera de su plaza de funcionario. Este ha sido el primer año que desde las instituciones gubernamentales se ha comprometido la tasa de reposición al 100%, cifra que dista mucho del 10% presentado por Montoro en años anteriores.

La CIVEA como órgano de interpretación no puede determinar resoluciones a nivel económico pero, tal y como ha señalado Francisco Espadas, el objetivo es que se convoque la mesa de negociación, donde está presente el personal de universidades de la Junta de Andalucía y la preside el consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, quien puede garantizar la suficiencia económica. El acuerdo tomado por esta mesa de negociación sería totalmente vinculante, publicándose posteriormente en el BOJA.

La jornada de manifestación ante el rectorado malagueño unió a docentes de toda Andalucía. Desde Sevilla, Carlos Bueno, profesor de Economía de la Hispalense, miembro de la coordinadora andaluza de PDI en precario y profesor interino expuso ante Aula Magna que “nosotros nos desplazamos allí donde la CIVEA decida reunirse, lo que llevamos reivindicando desde 2012 es acabar con la situación de precariedad en la que está gran parte de la plantilla de las universidades andaluzas”. Bueno recalcó que “hay soluciones que garantizan la estabilidad del PDI más cualificado de la historia de las universidades andaluzas que no cuesta dinero, que no se quieren tomar por falta de voluntad política, y atentan contra el derecho recogido en el Estatuto del empleado público, el derecho a la promoción”.


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