Los equipos universitarios, a la carrera por la ‘pole position’ en Motostudent


La Ciudad del Motor de Aragón acoge desde hoy jueves, y hasta el próximo domingo, la cuarta edición de ‘Motostudent’. Una competición internacional bienal, promovida por la Fundación Moto Engineering Foundation, que genera un desafío entre equipos universitarios españoles, europeos y del resto del mundo donde compiten para diseñar, fabricar y probar en carrera una motocicleta a partir de elementos comunes que les son suministrados previamente.

Así, para esta cuarta edición de la prueba, el reto ofrecía dos posibilidades de participación. Por un lado, la creación de un prototipo con motor de combustión interna Honda de 250 centímetros cúbicos (cc) y 4 tiempos para la categoría Motostudent Petrol; y por otro, para la modalidad Motostudent Electric, un diseño propulsado por sistemas 100% eléctricos. De este modo, durante las jornadas en tierras aragonesas se hará una evaluación a cada uno de los prototipos presentados bajo el punto de vista técnico, económico y también estético.

Finalmente, y tras superar una serie de pruebas tanto estáticas como dinámicas, se desarrollará este próximo domingo una carrera entre los prototipos de las diferentes universidades, donde los pilotos seleccionados por los propios equipos pondrán a prueba las capacidades y los límites de sus creaciones.

A todo gas

En la categoría Motostudent Petrol participarán un total de 35 universidades de todo el mundo, de las cuales 23 son españolas. En este sentido, desde Andalucía han viajado dos equipos de la Universidad de Sevilla (Sevilla Racing Team de la Escuela Politécnica Superior y el US Racing Engineering); un equipo de la Universidad de Almería (UAL Motorsport); el MotoETSI UHU, de la Universidad de Huelva; y UMA-G Racing Team, de la Universidad de Málaga.

Con respecto a la categoría Motostudent Electric, serán un total de 18 universidades las que competirán, con una amplia mayoría española donde la representación andaluza se centra en el UCO Electric Racing, de la Universidad de Córdoba; el UMA-E Racing Team, de la Universidad de Málaga, y el EPS UJA Team, de la Universidad de Jaén. Presentación del prototipo con motor de combustión creado por UAL Motorsport.

En el caso de la Universidad de Almería, su equipo está compuesto por un total de 14 miembros, entre los que figuran los doce alumnos de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería, quienes han fabricado un prototipo compuesto por más de 200 piezas. Una labor llevada a cabo a través de una asociación universitaria ‘UAL Motorsport’ cuyos responsables, Javier Rodríguez Mancera, Salvador Rodríguez Merlos, Ramón Martos Pérez, Angel Oller Oller y Alejandro Rojas Murcia; presentaron a principios de esta semana su obra junto al resto de compañeros.

Una moto, que ve sus resultados tras dos años de arduo trabajo, en la que los alumnos participantes han tenido que diseñar su forma geométrica, dar medidas y cotas a todas las partes que la componen. Diseño para el que se han utilizado las últimas tecnologías e innovaciones en cuanto a diseños de chasis, con nuevos materiales de gran ligereza y resistencia; y sistemas electrónicos y eléctricos integrados, aseguran sus creadores. Lo que hace de ésta una moto íntegramente original, todo ello gracias al apoyo y el patrocinio de la UAL, a través de la Escuela Superior de Ingeniería y el Vicerrectorado de Estudiantes y Empleo, así como la iniciativa de otras instituciones públicas de la provincia y diversas empresas privadas.

El doble de potencia

Por su parte, la Universidad de Málaga (UMA) viajará con dos propuestas patrocinadas por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial y la Escuela Politécnica Superior y organizada por el Área de Ingeniería Mecánica. Los tutores fueron Juan Antonio Cabrera Carrillo y Juan Jesús Castillo Aguilar; los alumnos participantes son un total de 28, y los pilotos elegidos: Ignacio Cotrina Montoya y Eduardo Alarcón Doblas.

De este modo, Juan Jesús Castillo Aguilar ha insistido en que “es lo más parecido que se va a encontrar en la universidad a lo que será el trabajo en una empresa privada. Aquí han trabajado con presión, teniendo que ajustarse a un calendario y un presupuesto. Teniendo que cumplir unos plazos, colaborando con otros compañeros y departamentos, les enseña mucho, yo creo que es la mejor preparación que se van a encontrar para la calle”. Así, el docente ha expuesto que

“Como tutores es un trabajo intenso pero gratificante. Los alumnos tienen muchísima inventiva y nos aportan muchas cosas. Todos los años te sorprenden con algo nuevo”.

Según Castillo, “tras participar en tres de sus cuatro ediciones, este año el principal reto ha sido la moto eléctrica porque hasta ahora no había esa categoría y está siendo muy complicado por la gestión de las baterías”. “La competición en sí tiene dos partes porque esto es realmente un proyecto industrial y tiene una parte de diseño y fabricación de la motocicleta y otra de desarrollo de un proyecto industrial, como si ellos fueran esa empresa y tuvieran que vender las motocicletas”, ha aclarado el profesor. El equipo de UMA-G Racing Team presentando sus dos motos, de combustión y eléctrica.

En cuanto al objetivo, el tutor del proyecto lo tiene claro: “ya lo hemos cumplido”, afirmaba Juan Jesús Castillo, quien hacía hincapié en que “siempre hay intención de hacer algo. En la primera edición ganamos el premio al mejor diseño, en la segunda edición se rompió la moto en la carretera pero obtuvimos el reconocimiento al mejor proyecto industrial y este vamos a lo que salga”.

Por su parte, Juan María Velasco García, estudiante de cuarto de graduado de Ingeniería en Electrónica Industrial y miembro del equipo apostillaba que esta actividad le ha servido para “conocer a mucha gente, hacer un proyecto que al final se lleva a cabo y trabajar mucho ya que durante dos años nos reuníamos mínimo una vez a la semana (dos o tres horas) para hablar de los avances en hacer una puesta en común porque aunque el trabajo se ha dividido en grupos no puedes hacer tu parte independiente… y nos sirven como proyecto fin de carrera”.

Además, Eva Muñoz Figueras, ya graduada en Ingeniería Industrial y la única chica del grupo, insistió en que “es una gran experiencia”. “Me he dedicado a hacer la parte de organización industrial: diseñar una empresa que se encarga de vender una serie de motos que se producen en serie. El primer año nos dedicamos a buscar patrocinadores y nos costó muchísimo trabajo, la inmensa mayoría de dinero lo han tenido que poner las escuelas porque las empresas nos decían que hasta que no tuviéramos un producto que nada”, narraba la encargada de exponer uno de los proyectos industriales de la UMA en Aragón.


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