Dos Ministerios para un mismo proyecto

Dos Ministerios para un mismo proyecto


España cuenta ya con 22 ministros y vicepresidentes. Entre las novedades más importantes en temas de Educación destaca la división del anterior Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en dos carteras, quedando la Ciencia e Innovación en manos del anterior ministro Pedro Duque, y las responsabilidades de la Universidad en manos del sociólogo y ya ministro, Manuel Castells.

Reconocido en todo el entorno académico, Manuel Castells ha llevado a cabo la mayor parte de su carrera en Estados Unidos. Tras su vuelta en 2001, ha sido el encargado de dirigir la investigación de la Universitat Oberta de Catalunya. De su trayectoria destaca su vinculación durante 24 años a la Universidad de California, en Berkeley, así como las más de 100 tesis dirigidas en todo el mundo y la treintena de obras que componen su bibliografía.

Su llegada al Gobierno de España viene a propuesta de En Comun Podem (Ada Colau), avalada por su conocimiento del sistema universitario que ya le ha valido las primeras críticas de algunos sectores. De este modo, tras su experiencia en Estados Unidos, Castells ya había mostrado su posición a favor de la flexibilidad estadounidense, aportando mayor autonomía y gobernanza a las universidades. Como articulista (en La Vanguardia), Castells ya había señalado también su posición favorable a “renovar la gobernanza, empezando por la elección de los rectores”, esgrimiendo la posibilidad de que estos fueran nombrados por patronatos de personalidades independientes, nombrados por quienes aportan los recursos.

División de carteras

La llegada de Manuel Castells al Gobierno de España ha supuesto la división de carteras, quedando Universidad en un único Ministerio. El propio ministro declaró en su investidura que “yo personalmente no estoy muy de acuerdo con esta separación pero al mismo tiempo no es solo lo que hay, es que no va a haber gran problema”. Es así como, ante las discrepancias por la división, Manuel Castells subrayó que el Ministerio liderado por Pedro Duque y el suyo mantendrían un “mismo proyecto”, existiendo por lo tanto “un proyecto y dos ministerios” que colaborarán de forma conjunta.

Asimismo, en su investidura Manuel Castells también señaló la importancia que el sistema universitario tiene en la sociedad como “elemento fundamental de igualdad social a través de la igualación de oportunidades mediante la educación”.

Para que esta igualdad social continúe, desde varios organismos ya se ha solicitado al nuevo ministro actuaciones concretas. Así, desde la Conferencia de Consejos Sociales de España, los representantes  sociales han vuelto a pedir la elaboración y aprobación de una nueva Ley de Universidades, unida  a las necesarias reformas estructurales del sistema universitario.

Por su parte, desde la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), los rectores y rectoras han sido más directos, mostrando su “profunda preocupación por las consecuencias que acarreará” un Ministerio de Universidad en solitario. La previsible fragmentación de recursos posicionaría a España a la cola de Europa, donde mayoritariamente se gestionan de forma unificada el “triángulo del conocimiento” (investigación-innovación-educación). Para los rectores la nueva configuración podría acarrear que el conocimiento se alejara de la centralidad política, una posibilidad que podría llegar a enfrentar investigación y universidades a la hora de la negociación presupuestaria, limitando la influencia de ambos sectores y duplicando los procesos administrativos y reuniones necesarias.

OPINIONES DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA

Rogelio Velasco: “puede generar un enfrentamiento en la negociación presupuestaria”

Para el Consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad “la separación de las competencias en universidades e investigación en dos ministerios diferentes por motivos de estrategia política es una muy mala noticia para el mundo universitario y va en contra de las prácticas habituales en los países de nuestro entorno y de la política de la Comisión Europea”.

De esta forma, Rogelio Velasco señala como “la separación de la gestión de la ciencia de las universidades supondrá un inevitable perjucio para éstas pues supone, en primer lugar, una fragmentación de recursos y, en segundo lugar, puede generar un enfrentamiento en la negociación presupuestaria”. Es asñia como “el grueso de la investigación se hace en las universidades, que deben coordinar ambas actividades. Además, la labor del profesor universitario es docente e investigadora y ambas facetas han de ser, y son, valoradas para diseñar su carrera profesional”.

Las competencias en materia de gestión universitaria están transferidas a las comunidades autónomas por lo que la necesidad de un ministerio es inexistente y supone un “despilfarro difícil de justificar”. En el Gobierno andaluz, universidad, investigación y transferencia están unidas en una misma consejería “evidenciando el nexo que nunca debería romperse entre estas tres actividades”.

Prudencio Escamilla: “es especialmente necesaria la interlocución y colaboración entre las instituciones”

El presidente del Foro de los Consejos Sociales de Andalucía, Prudencio Escamilla Tera, ha señalado “la disposición de los Consejos Sociales de las universidades públicas andaluzas para colaborar con el nuevo Gobierno en la tarea de conseguir la mejor acción para nuestro sistema público universitario”. El representante del Foro ha destacado que “estamos en una etapa en la que es especialmente necesaria la interlocución y colaboración entre las instituciones, y en el caso concreto de nuestras universidades, los Consejos Sociales andaluces vamos a mantener, como no puede ser de otra forma, nuestra lealtad institucional y un esfuerzo decidido para propiciar mejoras al sistema de enseñanzas superiores”.

“Desde los Consejos Sociales, como representantes de la sociedad en las universidades, mantenemos la mano tendida para colaborar en defensa de un mejor marco para una transferencia de conocimiento que dé respuesta a las necesidades actuales y futuras de nuestro entorno y una conexión eficaz y permanente sociedad-universidad” afirma.

Prudencio Escamilla espera que el nuevo Gobierno “pueda impulsar unos presupuestos generales que den respuesta suficiente a las necesidades de inversión en innovación a través de nuestras universidades, su sostenibilidad financiera y su protagonismo como instituciones al servicio del progreso y el desarrollo de la sociedad”.

En la parte legislativa, el presidente del Foro cree que se deben llevar a cabo reformas estructurales, para adaptar el sistema universitario a nuevos modelos de gobernanza, incrementar la financiación pública y privada de las universidades y asegurar la  transferencia del conocimiento a la sociedad, especialmente a las empresas, para impulsar su competitividad en el entorno global, cambiante y complejo en el operan e incrementar los niveles de empleabilidad de los egresados.

Pablo Alcaraz: “tendremos dos interlocutores y nos tendremos que coordinar”

En palabras de Pablo Alcaraz, presidente de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) “la división del Ministerio lo único que nos genera es que tendremos dos interlocutores y nos tendremos que coordinar, porque no podemos hablar de Universidad sin hablar de investigación, ni viceversa. Siempre que exista coordinación entre ambos Ministerios no tiene que haber ningún tipo de problema, nos tendremos que reunir más veces.

Respecto a Manuel Castells, Alcaraz señala que “no podemos juzgar sin conocer lo que va a desempeñar el Ministerio, siempre solicitamos que esté atento a las demandas sociales, que seguro lo estará y que realice su labor atendiendo a las peticiones que podamos hacer como el resto de colectivos”.

Ante las peticiones al nuevo Ministerio, “lo primero que hablaríamos sería sobre modificar el sistema de becas, antes teníamos un sistema donde era un derecho consecutivo del estudiante, es decir si los estudiantes cumplían unos requisitos objetivos se les asignaba una cierta cantidad. Ahora hemos pasado a un modelo donde el estudiante compite con el resto de estudiantes y se distribuye el dinero en función de una serie de méritos. Esto produce que hasta que no se hayan resuelto todas las becas no se asigna ninguna, por lo que se retrasa los periodos medios de pago y vemos que perjudica a los estudiantes. Es un modelo que estaba pensado para una ampliación de capital que no se ha llegado a hacer y por tanto se están dando unas dotaciones sobre las becas insuficientes”.

Finalmente, “iríamos más a buscar una nueva Ley de universidades. Se empezó a hablar  con el anterior ejecutivo sobre la posibilidad de tener una nueva LOU y presentamos junto a la CRUE y los Consejos Sociales la petición de que se abriera el proceso de creación de la Ley y ha pasado ya un año y pico y no ha comenzado. Consideramos que es algo urgente que se debe de abordar, para tratar tanto cómo abordamos los títulos como la internacionalización de la universidad o su autonomía y financiación”.

FJI/Precarios: “carece de sentido un Ministerio de Universidades separado de Ciencia”

La Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios señala que carece de sentido un Ministerio de Universidades separado de Ciencia, al desvincular ésta última de las principales instituciones donde se realizan. El propio ministro Manuel Castells, en declaraciones a El País durante su toma de posesión, también ha mostrado su rechazo a esta división. Por otro lado, complica la definición de sus competencias, lo que obligará a una adecuada coordinación con el Ministerio de Ciencia, algo que igualmente ha señalado el mismo Castells.

La FJI/Precarios, no obstante, no cuestiona la valía intelectual del nuevo titular del Ministerio de Universidades. De hecho, Castells fue el quinto académico de las Ciencias Sociales más citado del mundo entre 2000 y 2009 (Social Sciences Citation Index) y el más citado en el campo de las TICs en dicho periodo.

Dada la indefinición de las competencias actuales del Ministerio de Universidades, sospechamos que se ocupará únicamente de aquellas cuestiones relativas a la docencia como los planes de estudio, la gestión de la ANECA y del Colegio de España en París, que acoge tanto a investigadores/as como a artistas. Vistas todas estas incertidumbres, nuestro primer paso va a ser reunirnos con los responsables de los ministerios de Ciencia y Universidades para conocer qué compete a cada uno. En este sentido, pedimos que la ANECA no endurezca o reconsidere los criterios de acreditación de las diferentes figuras de profesorado, que teniendo en cuenta la autonomía universitaria a la hora de convocar concursos de plazas de profesorado universitario, se abogue en los mismos desde el Ministerio por un modelo único de CV (currículum vitae normalizado, CVN) y que se prime la elección meritocrática de directores/as al frente del Colegio de España, valorando especialmente su perfil académico y cultural. Finalmente, esperamos receptividad por parte del nuevo ministro, para tratar de solucionar los problemas que aquejan al mundo académico.


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