‘Máscaras. Metamorfosis de la identidad moderna’ permanece hasta 2021 en el Museo Carmen Thyssen Málaga

‘Máscaras. Metamorfosis de la identidad moderna’ permanece hasta 2021 en el Museo Carmen Thyssen Málaga


Hasta el 10 de enero de 2021, malagueños y visitantes podrán disfrutar en el Museo Carmen Thyssen Málaga de la nueva exposición temporal ‘Máscaras. Metamorfosis de la identidad moderna’. La cual, ha sido inaugurada este miércoles 9 de septiembre. Un acto que ha contado con la presencia de las figuras institucionales competentes entre los que destaca el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre; la concejala de cultura Noelia Losada; el director general de Fundación Unicaja, Sergio Corral o la directora artística del Museo, Lourdes Moreno.

Según el Museo Carmen Thyssen, esta muestra plantea una reflexión sobre la máscara como elemento que transforma la representación de la figura humana en el arte moderno. Así, parte de un uso festivo y tradicional que se vincula, a su vez, al carnaval y al disfraz.

A finales del siglo XIX y con el antecedente de Goya, la máscara comienza a asociarse a lo grotesco y a la muerte. Además, irrumpe como referencia para el trabajo del rostro en la vanguardia.

Predominan rasgos simplificados, planos y ojos de cuencas vacías. De esta forma, se despersonaliza el rostro humano en movimientos como el cubismo, dadaísmo, expresionismo y surrealismo. Estas experiencias son decisivas en el mundo del arte moderno ya que, así, la máscara deja de mostrarse como objeto para asimilarse al propio rostro. Cuestiona, en definitiva, la identidad, la individualidad y la subjetividad.

Tres tipos de máscaras diferentes

Las tres secciones de la exposición ‘Máscaras. Metamorfosis de la identidad moderna’ corresponden a tres tipos de máscaras diferentes:

  • Disparates de carnaval. La máscara se identifica como objeto, partiendo del uso tradicional vinculado al carnaval y el teatro, se convierte en una forma de denunciar la corrupción individual y social, en un medio para ocultar la verdad del rostro.
  • Máscaras sobrenaturales. La máscara es interpretada como sustitución del retrato realista del rostro en el arte de vanguardia. A partir de la influencia de las máscaras etnográficas de culturas no europeas, las figuras dejan de tener un rostro “real” para tener una máscaras como cara, sin nadie detrás.
  • Rostros transfigurados. Máscaras-rostro o rostros-máscara, donde ambos se unen, en figuras reales y vivas que, sin embargo, tienen rostros inescrutables.

En definitiva, se trata de un recorrido por una metamorfosis, una transformación de la máscara de objeto físico y tangible en imagen artística. Ha sido objeto de un riguroso estudio y trabajo por parte de los comisarios y del equipo del museo a lo largo de dos años. Un proyecto expositivo que concita el carácter científico, lúdico y divulgativo del arte y que pone al alcance del gran público un amplio abanico de propuestas estéticas conectadas entre sí.

De esta forma, la máscara sirve al artista para indagar sobre las identidades surgidas de un contexto histórico de profundos cambios y crisis en el que tomó forma la llamada modernidad. Se trata de un período que se centra en el individuo, cuyas certezas vitales fueron puestas en cuestión por dos guerras mundiales y donde el arte vivió la ruptura de los cánones que representan la vanguardia tradicional.

En ese escenario de contradicciones y experimentaciones, la máscara tuvo un destacado papel tanto en lo formal, como en los psicológico. En primer lugar, porque transforma los recursos que representan el rostro. Por otra parte, porque permite destacar la complejidad y lo enigmático de la identidad y la subjetividad. Esto se debe a cómo el artista juega con las ocultaciones y desenmascaramientos.

Asimismo, esta exposición, patrocinada por la Fundación Unicaja, plantea un relato rico en lecturas e interpretaciones que se han materializado en un momento coincidente con el uso de la mascarilla.

‘Máscaras. Metamorfosis de la identidad moderna’ reúne en Málaga más de un centenar de piezas de artistas del calibre de Goya, Ensor, Gutiérrez Solana, Gargallo, Maruja Mallo, Picasso, Derain, Julio González, Oteiza, De Chirico, Modigliani o María Blanchard.


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