Las universidades andaluzas muestran su unión en un acto cargado de emotividad



La Universidad de Málaga celebró en un acto solemne la unidad que desde su nacimiento mantiene con su alma máter, la Universidad de Granada con la entrega de la Medalla de Oro a la institución granadina. El rector de la UMA, José Ángel Narváez, fue el encargado de entregar la condecoración, una de las principales insignias universitarias, a la rectora de la UGR, Pilar Aranda. En las palabras de ambos rectores se subrayó la importancia de la unidad entre las universidades andaluzas, recalcando como estás mantiene un contacto fuerte en todas las áreas de actuación.

Al acto acudieron multitud de representantes de ambas universidades, llegando a flotar desde la Universidad de Granada un autobús y un microbús, para cubrir la demanda de asistencia de los granadinos. La mesa de autoridades contó con la presencia de los rectores de la Universidad de Almería, Carmelo Rodríguez; de la Universidad de Jaén, Juan Gómez, y de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro. Como nota destacable del acto se dispuso en la mesa de autoridades el sillón con el escudo de la UGR, muestra del origen de la Universidad de Málaga que actualmente se conserva en la Facultad de Ciencias Económicas y empresariales, primer centro de la UMA. Llegada de los rectores al Paraninfo.

El acto comenzó con la intervención del Secretario General de la Universidad de Málaga, Miguel Porras Fernandez, quien expuso los motivos de hermanada y agradecimiento que llevaban a la concesión de la Medalla de Oro a la Universidad granadina. En una breve intervención, Porras expuso los inicios de la UMA junto a la institución granadina, resultado de la petición del pueblo malagueño por disponer de una unievrsidad propia. Como ejemplo de unión entre ambas instituciones, el acto continúo con dos discursos procedentes de dos figuras relacionadas con ambas universidades. Así, como antiguo alumno de la UMA y catedrático de Economía Financiera y Contabilidad por la Universidad de Granada, Lázaro Rodríguez, quiso transmitir su experiencia en ambas universidades subrayando que “no hay labor más grata, humana y agradecida que dedicarse al magisterio”, mostrando así su profundo respeto por la enseñanza y en concreto, por el conocimiento transmitido en la Universidad. En el caso contrario, alumno de la UGR y cargo académico en la UMA, en concreto presidente del Consejo Social de la institución malagueña, José Manuel Cabra de Luna, aprovechó el espacio concedido en el acto para hacer un recorrido por los que fueron sus primeros años en la Universidad de Granada, todo ello con el objetivo de señalar el carácter integrados y colaborativo entre ambas universidades, subrayando que la

“UGR ha sido y sigue siendo madre y maestra de la UMA”.

Entrega de la Medalla de Oro a Pilar Aranda por José Ángel Narváez.

Pilar Aranda fue la cuarta en acercarse al atril del Paraninfo de la UMA para presentar su agradecimiento por la concesión. Con un emotivo discurso, Aranda recalcó el honor que significa para su universidad y para ella recoger el reconocimiento malagueño, una muestra del pasado, presente y futuro que une a ambas instituciones. Aranda quiso recordar los nombres de los rectores, muchos presentes en el acto, que han pasado por la UMA y que son línea de sucesión del trabajo inaugurado por Granada. Nombres como el de el primer rector, Gallego Morrell, Antonio Moreno Vallejo, compartido por ambas universidades, José María Smith Agreda, Antonio Pérez de la Cruz, José María Martín Delgado, Antonio Díez de los Ríos o Adelaida de la Calle tuvieron un lugar especial en el recuerdo y agradecimiento por su dedicación y trayectoria. En palabras de la propia Pilar Aranda Pilar Aranda, este acto cobra una especial importancia pues:

“sentimos mucha emoción y gratitud y son muchos sentimientos de reconocimiento, es un acto que para mi ha sido muy emotivo, en la fuerza que han tenido los rectores anteriores de Granada y de Málaga, así como los compañeros rectores de las universidades andaluzas, el rector de Málaga, para dar gracias. Gracias a algo que para nosotros significó mucho, significa actualmente y significará. Tenemos un pasado, presente y futuro común, para poder cumplir el compromiso que tienen las universidades públicas andaluzas con la sociedad”.

Por su parte, el rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez, recordó las movilizaciones sociales que llevaron a la creación de la Universidad, la cual denominó “un oasis de ilusión y esperanza para la ciudadanía que quería una Universidad”. Tal y como expuso posteriormente a aula Magna. José Ángel Narvaéz expuso que “fundamentalmente quiero agradecer a la UGR el esfuerzo y la generosidad, sin escatimar en ningún medio. La UMA es la que es gracias por la generosidad de la UGR y como ha dicho la rectora, ellos tuvieron la visión de que al final los campus no competían si no que lo que hacían era crecer el sistema universitario”.

Tras el discurso, se procedió a la entrega de la Medalla de Oro, que fuer recogida entre abrazos y muestras de agradecimientos, un momento cargado de emotividad que llenó de aplausos todo el Paraninfo malagueño.

Diez universidades unidas entorno a un mismo objetivo

El acto de condecoración sirvió para ejemplificar la unión de las diez universidades andaluzas. Así lo quiso señalar el rector de la Universidad de Almería, Carmelo Rodríguez, quien manifestó que “desde que tomé posesión como rector y tuve la primera reunión con mis compañeros, el planteamiento siempre ha sido de unirnos e intentar funcionar como un único sistema andaluza, y este acto simboliza esa unión que yo extendería a las 10 universidades andaluzas. Por supuesto, además para nosotros, para la UAL, la unión con la UGR mantiene un sentimiento especial, pues al igual que Málaga también somos hijos de la Universidad de Granada”.

  Mesa de autoridades durante la entrega de la Medalla de Oro a la UGR.

Esta misma idea fue recalcada por Pilar Aranda quien señaló que “existe un gran respeto a la autonomía de cada universidad, pero sabemos que juntos somos más fuertes. Hoy en día aislados no vamos, este acto representa la fuerza que tienen las universidades andaluzas”. Pensamiento que, José Ángel Narváez reforzó manifestando que “la universidad pública es la única herramienta que va a permitir que la sociedad avance y que tengamos igualdad entre todos”, así como subrayando que:

“La Universidad de Granada, como la de Málaga y las del resto de Andalucía somos baluarte de la defensa de la Universidad pública”

Por su parte, Miguel Ángel Castro, rector de la US, expuso ante Aula Magna cómo “la rectora ha hecho una declaración de intenciones de las universidades, estamos convencidos y dispuestos a liderar el proceso de la Educación Superior en Andalucía y en España en las próximas décadas”. Todas estas ideas buscaban reforzar el carácter de unión de las 10 universidades públicas que componen el Distrito Único Andaluz, unión que se pone de manifiestos estos días ante la propuesta de la Junta de Andalucía del nuevo modelo de financiación.

Como cierre a su discurso, Pilar Aranda recitó los últimos versos del poeta, recientemente fallecido, Marcos Ana, como elogio a la amistad y unión entre las instituciones académicas:

Mi casa y mi corazón
nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos,
el sol y el aire

 

 

 

 


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