‘Mens sana in corpore sano’


La conocidísima cita en latín, ‘mens sana in corpore sano’, podría considerarse como el mantra a seguir por el grupo de investigación Neuropsicología Experimental y Aplicada de la Universidad de Almería, pues recientemente han desvelado a través de uno de sus estudios que hacer ejercicio físico mejora el funcionamiento cognitivo en al menos 10 años. Por ello, esta frase latina cuya traducción al castellano sería ‘mente sana en un cuerpo sano’, podría ser un fiel reflejo de los resultados obtenidos.

Este estudio, con el profesor de la UAL José Manuel Cimadevilla Redondo como responsable del grupo de investigación, se trata de una investigación realizada con hombres mayores, de entre 55 y 74 años, en la que se demuestra que hacer ejercicio físico al menos tres horas a la semana mejora el rendimiento cognitivo en 10 años. Un hecho que según el investigador


“las personas de entre 65 y 74 años que realizaban deporte de manera más o menos habitual, presentaban un rendimiento cognitivo característico de las personas 10 años más jóvenes (grupo 55-64)”

Hasta la fecha este estudio se ha realizado únicamente con varones, aunque Cimadevilla señala que los resultados con mujeres serán probablemente similares. “Hemos comparado dos grupos de varones con iguales características y los resultados han sido claros; creo que cuando se repita el estudio con mujeres también se verá cómo el deporte mejora la capacidad cognitiva”, explica el investigador de la UAL.

Por este motivo la típica receta que los médicos de familia dan a las personas mayores, “camine usted dos o tres kilómetros al día”, cobra aún mucho más sentido, convirtiéndolo en un acierto, “porque andar mejora no sólo nuestro estado físico sino también nuestro cerebro”, recalcaba José Manuel Cimadevilla.

Entrenamiento sin esfuerzo
Además del deporte hay muchas otras actividades que benefician la salud de nuestro cerebro, “que es otro órgano más de nuestro cuerpo al que hay que cuidar y mimar a lo largo de la vida”, advierte este investigador. Leer, estudiar, interesarse por los idiomas y, en definitiva, “todo aquello que suponga aprender será de gran ayuda para fortalecerlo”.

Según afirma este especialista en Neuropsicología, se trata “de tener una ‘buena’ reserva cognitiva” a lo largo de la vida, ya que “hacemos actividades que explican por qué un sujeto se recupera mejor de una lesión cerebral, o antes, frente a otro mediante actividades como nuestra capacidad de socializarnos, aprender un idioma o leer”.

Dentro de su labor investigadora, este grupo de la Universidad de Almería está centrado en la experimentación y en la aplicación. En este sentido, destaca el trabajo realizado para el desarrollo de una serie de tests que evalúan la capacidad de orientación espacial de las personas, pues “al medir la memoria espacial, como se orienta el sujeto, estamos viendo como funciona el lóbulo temporal medial, que es el mismo que utilizamos para recordar”. Un estudio con muchas utilidades, por ejemplo, el grupo Neuropsicología Experimental y Aplicada descubrió hace algún tiempo que los enfermos de fibromialgia sufren ciertas alteraciones en la memoria espacial, algo totalmente desconocido hasta entonces.

A día de hoy, el mayor reto será desarrollar herramientas que, de un modo sencillo, permitan predecir los riesgos de padecer deterioro cognitivo. Conseguirlo haría posible la implementación de estrategias de intervención para paliar, en la medida de lo posible, los problemas venideros. De este modo, por el momento, están ajustando estos test para extender su uso por parte de profesionales de la Psicología ya que “la aplicación es muy importante, nosotros trabajamos para contribuir a la mejora de la sociedad”, concluye el investigador Cimadevilla.


Compartir

Su email no será mostrado en los comentarios. Los campos requeridos son marcados con *