‘NO’ rotundo a la creación de dos nuevas universidades privadas en Andalucía

‘NO’ rotundo a la creación de dos nuevas universidades privadas en Andalucía


El pasado lunes, 13 de diciembre, la comunidad universitaria andaluza rechazó contundentemente una propuesta presentada por la Junta de Andalucía: la creación de dos nuevas universidades privadas. Asunto que fue llevado al Consejo Andaluz de Universidades (CAU) y en el que los rectores y rectoras andaluces, junto a representantes de los Consejos Sociales de las universidades públicas de la comunidad autónoma y del colectivo estudiantil, mostraron su desacuerdo.

En concreto, el proyecto de aprobación lanzado por el Gobierno andaluz buscaba el apoyo para dar luz verde a la constitución de la Universidad Tecnológica – Mediterráneo (UTAMED) y la Universidad Fernando III El Santo (ligada a la Universidad CEU San Pablo y con el apoyo de la Conferencia General de Política Universitaria y la DEVA). Así pues, en este encuentro se discutió el informe preceptivo no vinculante con el fin de conocer la opinión de los miembros del CAU sobre las mismas y obtener el apoyo necesario para su puesta en marcha; siendo ambas rechazadas por una amplia mayoría de los integrantes del Consejo Andaluz de Universidades.

Rechazo a las nuevas universidades privadas

Al parecer, según los datos obtenidos por Aula Magna, la votación realizada para la aprobación o no de estas dos nuevas universidades privadas habría obtenido 13 votos en contra, 6 a favor y 4 abstenciones. Resultados que demuestran que la posición de los rectores de las diez universidades públicas andaluzas fue de rechazo absoluto.

Los motivos por los que la amplia mayoría del CAU se ha opuesto a estas dos nuevas universidades privadas son varios, aunque en buena parte se sustentan en las deficiencias de ambos proyectos y el incumplimiento de requisitos mínimos para su aprobación. En este sentido, tal y como ha manifestado en declaraciones a este periódico Francisco Piniella, rector de la Universidad de Cádiz, “creo que las universidades, sean públicas o privadas, deben cumplir unos requisitos de calidad adaptados a las exigencias del nuevo decreto, que en este caso no se dan”. Palabras con las que, a su vez, el rector de la UCA considera que “esta política de proliferación de micro universidades privadas no complementan la oferta del ya existente Sistema Público Andaluz de Universidades. Aún menos cuando el Gobierno andaluz sigue sin establecer un mapa de titulaciones acordé con las nuevas necesidades”.

Opinión compartida en gran medida por el máximo responsable de la Universidad de Almería, Carmelo Rodríguez, quien ha apuntado que “la oposición de los rectores y rectoras de las universidades públicas andaluzas a la propuesta de dos universidades privadas en el sistema universitario andaluz ha sido conjunta, ya que en las propuestas realizadas por éstas hemos detectado deficiencias que suscitaban dudas razonables sobre calidad docente, especialmente en algún caso, y sobre el potencial investigador de los proyectos”.

En este punto, cabe señalar también que “los dos representantes de estudiantes íbamos con la idea de oponernos por varias razones”, apunta Miguel Ángel Maldonado, estudiante de la Universidad de Málaga que forma parte del CAU en representación del colectivo estudiantil andaluz. En su caso, detalla, “planteamos una línea bastante similar a la de los rectores y algunos consejos sociales”, especialmente al estar siendo evaluadas por un Real Decreto que “ya no está en vigor”.

No se ajustan a los requisitos

Las dos universidades privadas presentadas por la Junta de Andalucía en el CAU para su aprobación, según las fuentes consultadas por Aula Magna, estaban siendo evaluadas por el Real Decreto 420/2015, de 29 de mayo, de creación, reconocimiento, autorización y acreditación de universidades y centros universitarios. Norma derogada, salvo las disposiciones finales 2 y 3, por el Real Decreto 640/2021, de 27 de julio, de creación, reconocimiento y autorización de universidades y centros universitarios, y acreditación institucional de centros universitarios.

Por ello, dada su evaluación por una norma no vigente cuyos requisitos eran “bastante laxos”, desde el CAU consideran que “ninguna de las dos universidades cumpliría el nuevo”. Por lo tanto, comenta Maldonado, “entendíamos que si que había un consenso en cuanto a lo que es y no es una universidad; y si esas dos propuestas que se estaban planteando no cumplen los requisitos, no deben ser consideradas universidad”.

Además, aparte de su evaluación con unos criterios y normativas no vigentes, las deficiencias académicas detectadas también fueron otro de los motivos por los que se tumbó la propuesta de crear la Universidad Tecnológica – Mediterráneo y la Universidad Fernando III El Santo. En el caso de la UTAMED, por ejemplo, señalan que “ni siquiera está entre los objetivos académicos del 420/2015”.

Por el contrario, en cuanto a la Universidad Fernando III se refiere, las reticencias sobre su aprobación iban aún más allá, según la información obtenida. Por un lado, apuntan que “en el tema de investigación no presentaba ningún proyecto de doctorado, ni dejaba muy claro cuál era su proyecto de investigación”. Por otro, el proyecto de la Fernando III “presentaba un doble Grado de Derecho y ADE, pero luego no presentaba un Grado simple de Derecho”. Una cuestión que tildaban de “curiosa” y, a su vez, planteaba dudas como la de “no saber muy bien cómo se podrían acreditar esos estudiantes de Derecho en la Secretaria, porque tienes que acreditar el Grado simple y luego hacer el conjunto”. Por estos motivos, y las votaciones obtenidas, “el sentir general es que no debían estar”, subraya Miguel Ángel Maldonado.

La incertidumbre del Sistema Universitario Andaluz y su mapa de titulaciones

Dejando a un lado los criterios de evaluación de estas dos propuestas de universidades privadas en Andalucía, tanto los rectores y rectoras andaluces como los propios estudiantes ven incongruencias en el planteamiento de la Junta de Andalucía en materia de Universidades. Un tema sobre el que insisten en que “no sabemos muy bien lo que quiere hacer la Junta en cuanto al mapa de titulaciones, porque nos plantea por un lado que se quieren evitar duplicidades, pero por otro lado están introduciendo universidades privadas en todo el territorio”. Práctica que genera incertidumbre y plantea un dilema: “si la Junta de Andalucía quiere evitar duplicidades, ¿qué va a pasar? Donde haya una universidad privada que imparta, por ejemplo, Derecho, ¿las públicas no van a poder impartirlo también?”.

Por ello, instan a la Junta de Andalucía a decir cuál es su modelo de universidad a nivel autonómico, “porque no lo sabemos y el modelo de financiación tampoco lo deja claro”. Y, añaden, “una vez se sepamos qué modelo se quiere de universidad y se organice todo, ya veremos si hay sitio para esas iniciativas privadas que puedan llegar a complementar a la oferta andaluza”.

Punto en el que también se ha manifestado el área de Enseñanza del sindicato Comisiones Obreras (CC.OO.) en un comunicado, apuntando que para ellos “la creación de estas nuevas universidades privadas no responde a las necesidades reales del Sistema Universitario de Andalucía, sino que responde al deseo de ‘hacer negocio’ con la enseñanza superior”. Texto donde inciden en que la Junta “se plantea implementar titulaciones de grado y máster, que en muchos casos ya existen en las universidades públicas de Andalucía, duplicando la oferta de titulaciones cuya demanda se encuentra atendida en estos momentos”; y se oponen a la postura del consejero de Universidades, Rogelio Velasco, quien se ha mostrado abierto en el Parlamento andaluz a la implantación de más universidades privadas en Andalucía al afirmar que “queda espacio suficiente para la implantación de instituciones académicas privadas”.

Declaraciones del consejero Rogelio Velasco que, en exclusiva para Aula Magna, apuntan a que “la decisión sobre el reconocimiento de una universidad privada corresponde al Parlamento de Andalucía“. Por ello, añade, “la labor de la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades en este procedimiento es velar, como está haciendo, para que esas nuevas iniciativas cumplan con los requisitos que determina la legislación correspondiente“.

Por tanto, tras el ‘NO’ rotundo mostrado por buena parte del Consejo Andaluz de Universidades a la creación de estas dos universidades privadas, la ‘pelota’ está en el tejado de la Junta de Andalucía. El Gobierno andaluz, presidido por Juanma Moreno, debe ahora considerar si quiere tener en cuenta la decisión en contra y los argumentos expuestos en el CAU o, por el contrario, hacer caso omiso y utilizar una herramienta que siempre está a su disposición: la ‘carta’ del Decreto.


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