La construcción de un anexo en un solar cercano a la Magdalena podría dar fin a una década de aulas masificadas y carencia de despachos en la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales de la UCO.
Aulas masificadas en las que algunos alumnos tienen que permanecer de pie o sentados en el suelo por falta de sitio, falta de puestos para los grupos más grandes en las aulas de informática, profesores sin despacho propio en el que poder atender a los estudiantes, aulas sin suficientes enchufes que obligan a funcionar a base de ladrones para que todos puedan conectar sus portátiles, sistemas de calefacción y de aire acondicionado que se comparten entre varias aulas porque anteriormente prestaban servicio a un único espacio que ha tenido que dividirse en tres clases más pequeñas, motivando que, dependiendo de la ubicación de cada grupo, «unos estemos congelados y otros asados de calor», como explican algunos estudiantes.

Estas son las situaciones que desde hace una década viene arrastrando la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales de la UCO, Centro que tiene el mayor número de alumnos matriculados de esta universidad (más de dos mil), y que desde hace ya varios cursos busca alternativas para una posible ampliación, para la que ahora se baraja la posibilidad de contar con unos solares situados en la calle de Santa Inés, que confluye con la cercana Plaza de La Magdalena, en los que la UCO podría construir un nuevo edificio anexo, que estaría a apenas 300 metros de la actual Facultad y no tendría problemas de comunicación.
A fecha de hoy, esta es la alternativa más cercana que está sobre la mesa, que ha sido propuesta por el propio Ayuntamiento de Córdoba a la UCO, aunque no está exenta de dificultades, porque los citados solares son de varios propietarios privados. Concretamente, parte de estos suelos son propiedad del Sareb -el denominado banco malo, que oferta inicialmente su parte por 344.000 euros-, de un fondo de inversión privado y de particulares, según diversas fuentes consultadas.
Compra o cesión municipal
Una posible solución que es vista con buenos ojos desde la Facultad y desde la propia UCO, que no descarta la compra de estos suelos «siempre que su precio fuera razonable y obtuviésemos financiación por parte de la Junta», como indica el vicerrector de Coordinación Institucional e Infraestructuras de esta universidad, Antonio José Cubero, que explica a Aula Magna que la UCO también ha pedido al Ayuntamiento que, mediante los mecanismos que estén en su mano, pueda hacerse con estos suelos y cederlos a la universidad, en cuanto a ser un «proyecto de ciudad», ya que la ubicacion de un anexo de Derecho podría ser un buen mecanismo de revitalización de la zona.

En este anexo se podrían construir, según Luis María Miranda, el nuevo decano de esta Facultad tras las recientes elecciones del 1 de diciembre, «aulas, despachos y plazas de garaje» para solucionar las necesidades del Centro. Todo ello ante la imposibilidad de habilitar ya más espacios en la propia Facultad, ubicada desde 1983 -cuando tan sólo era Facultad de Derecho- en el antiguo Convento del Carmen de la Plaza Puerta Nueva, y ampliada en 1994 con nuevas aulas, despachos y una nueva biblioteca.
Sin embargo, con la ampliación de los estudios de ADE en el curso 2002-2003 comenzaron a vislumbrarse los primeros problemas de falta de espacios, que se hicieron ya patentes con el fin de la primera promoción de la licenciatura de ADE, la implantación de los nuevos Grados y del doble Grado de Derecho y ADE, y los requerimientos que trajo el Plan Bolonia.
Partición de aulas
Desde entonces, la UCO y el Decanato han ido realizando diversas actuaciones, como la construcción de nuevas aulas dividiendo otras más grandes ya existentes, aunque llegó un momento en el que «no se podían sacar más aulas», como explica el que fuera decano entre 2005 y 2014, Miguel Agudo; y motivando que el hasta hace poco decano, Manuel Izquierdo, planteara reducir el número de plazas de nuevo ingreso y afirmara que «a poco que en una asignatura haya más suspensos, ya no se cabe en las aulas».

Fue así cuando en torno a 2008 comenzó a plantearse la necesidad de una ampliación en algún inmueble cercano para solucionar la falta de espacios y los citados problemas que también ocasiona «la infraestructura y mobiliario antiguo» del Centro, como indican, entre otros, Pedro Rivera, estudiante de quinto curso del Doble Grado de Derecho y ADE y miembro del Consejo de Estudiantes de esta Facultad; y Cynthia Bustos, alumna de cuarto curso de Derecho y vicepresidenta del Consejo estudiantil de la UCO.
Lógicamente, no todas las clases y grupos viven permanentemente esta situación de aulas masificadas, y los estudiantes señalan que, al menos, el hecho de que no todos los alumnos matriculados asisten regularmente a clase «minimiza» en algo el problema. Sin embargo, la falta de espacio también se agrava cuando llega la hora de los exámenes y, a modo de ejemplo, en caso de ser necesaria el aula de informática -hay tres en todo el Centro-, no hay ordenadores para todos.
Sin despachos ni actividades
Asimismo, varios profesores consultados destacan también la falta de despachos propios, lo que dificulta la propia labor docente e investigadora y la organización de las tutorías, «para lo que a veces tenemos que pedir su despacho a otros profesores». De igual manera, la falta de espacio dificulta la labor del personal de administración y servicios.
Así, y como explica el encargado del equipo de Conserjería de la Facultad, Manuel Sepúlveda, una vez que se cuadran los horarios de las distintas clases, «la reserva de espacios para la realización de otras actividades es complicada», así como cuando llega la hora de asignar aulas para los exámenes.
Con el beneplácito municipal
De esta manera, y descartada de momento la posible ampliación de la Facultad en parte del cercano y antiguo matadero municipal, que la UCO solicitó en 2009 al Ayuntamiento sin éxito y donde desde 2015 se ha ubicado el Banco de Alimentos Medina Azahara de Córdoba; y otras alternativas de ampliación ya descartadas como un edificio de oficinas cercano propiedad del conocido y controvertido empresario y ex concejal cordobés, Rafael Gómez Sandokán; la alternativa planteada a la UCO por la propia Gerencia Municipal de Urbanismo en un solar cercano a la Plaza de la Magdalena está ahora en el punto de mira de todos.
Máxime cuando es una opción que cuenta con el respaldo directo del Ayuntamiento, interesado en revitalizar esta zona, según diversas fuentes consultadas. Sin embargo, el vicerrector Antonio Cubero recuerda que este tema «va lento». Por su parte, el nuevo decano, Luis María Miranda, seguirá solicitando e insistiendo para que se «desbloquee la situación en lo que atañe a la adquisición de un solar próximo a la Facultad«.
