Premian a los mejores, de la generación con más talento

Premian a los mejores, de la generación con más talento


Los once mejores expedientes que ingresaron este curso académico en diversas carreras de la Universidad de Málaga han sido premiados y reconocidos por su talento en la Sala de Juntas del Rectorado de la UMA este martes. Acto que han presidido el propio rector, José Ángel Narváez; el vicerrector de Estudiantes, Francisco Murillo, y el director de la Fundación General de la UMA, Diego Vera.

Pablo Morales Martínez, Rocio Pacual Alcauza, Cristina Rodero Postigo, Cristina Ramírez Bandera, Pedro Fernández Martín, Desiree Gijón Gómez, Gonzalo Matilla Cabello, Marina Berlanga Muñoz, Javier Marina Miranda, Natalia Velasco Urquiza y Manuel Garrido Martín, acompañados de sus familiares han recibido un diploma por sus inmejorables expedientes, acompañado de una Tablet PC, por parte del Vicerrectorado de Estudiante, y con un curso de idiomas anual valorado en 600 euros, gracias a la participación de Fguma.

Un equipo con talento.

Marina Berlanga.

Estos estudiantes, que estudian este año el primer curso de carreras como Bioquímica, Ingeniería Industrial, Electrónica, Robótica y Mecatrónica, ADE, Matemáticas, Medicina o Traducción e Interpretación, consiguieron todos más de un 13,68 sobre 14 en sus pruebas de acceso a la universidad. “Son los mejores de la mejor generación, la más preparada”, ha descrito el rector malagueño, quien ha señalado el “número elevado de chicas, más de la mitad, y además en carreras con poca representación de su género como es el caso de las ingenierías”. Asimismo, Diego Vera ha insistido en que “para lograr el éxito se necesita un mayor porcentaje de esfuerzo que de talento; y lo vais (a los estudiantes) a conseguir”.

Así, Marina Berlanga Muñoz, estudiante de Ingeniería Eléctrica, aunque estuvo dudando hasta el último momento en cursar Bioquímica, y con una nota de 13,72, tiene entre sus expectativas, tras terminar la carrera, buscar e informarse sobre los distintos másteres “para decidir un poco sobre qué especializarme”, ha comentado la joven, quien ha señalado que para lograr su expediente le ha dedicado “mucho esfuerzo” ya que, además es estudiante del primer curso de Grado Superior de Piano en el Conservatorio Superior de Música de Málaga. “Llevo con este instrumento desde pequeña y me quedan pocas horas para el ocio”, ha señalado.

Un equipo con talento.

Rocío Pascual.

Por su parte, Rocío Pascual, alumna de Ingeniería Industrial, con una nota de 13,825, ha insistido en que “no me esperaba esta nota; sabía que me había salido bien, pero no tanto”. En cuarto de ESO ya sabía que quería estudiar Ingeniería porque le gustaban las Matemáticas y la Física. “Es en este curso cuando empiezas a avanzar más en esas asignaturas y me metí en el Bachillerato Tecnológico”, ha informado la estudiante que incidió en que “me metí en Industriales porque es la más amplia, la que más salidas tiene luego”.

“Estoy satisfecha con el trabajo que he hecho, sé que entré muy bien preparada a la carrera porque muchas veces estudiamos para sacar nota en selectividad pero realmente el objetivo no debería ser ese, sino prepararte para la carrera en la que vas a entrar”, ha detallado la joven que ha destacado que está “muy contenta con la carrera, y aunque los primeros años son más teóricos, me gusta. En segundo o tercero que hay asignaturas más concretas, ya sabré qué rama coger. Por ahora me gusta Mecánica”.

Una de los hechos que ha resaltado Rocío Pascual de su carrera es el número tan bajo de mujeres en las aulas. “En mi clase somos 80 y solo ocho chicas. Yo me esperaba más y no me explico porqué no hay más alumnas”, ha señalado la joven que, en su opinión, “el problema llega cuando desde pequeñas no se les inculca tanto que le guste la Tecnología o las Matemáticas; y esto es trabajo de los padres que desde que son pequeñas no les deberían encasillar en una determinada área”.

58 becas al talento para EEUU y Canadá

Un total de 58 alumnos de la Universidad de Málaga se beneficiarán de una estancia a elegir entre EEUU y Canadá para perfeccionar su nivel de inglés, gracias a las Becas de Excelencia de Inmersión Lingüística que la UMA, en el marco de Andalucía Tech, ha puesto en marcha por tercer año consecutivo. El Rectorado, además, ha acogido el acto de entrega de estas becas de atracción de talento, en el que también estuvieron José Ángel Narváez, Francisco Murillo, Diego Vera y, en esta ocasión, les ha acompañado la directora de secretariado para el Acceso y la Admisión de Estudiantes, Beatriz Lacomba.

El objetivo de la beca es reconocer y atraer estudiantes que se destacan por su talento y por sus capacidades intelectuales. En este sentido se han concedido 25 becas para los estudios de Arquitectura e Ingenierías que han escogido la UMA como destino. Además, se han reservado 30 becas para alumnos que hayan realizado la prueba de acceso en la insitución malagueña. Como novedad, en esta edición también se han convocado tres becas para estudiantes que hayan superado la prueba de acceso a la universidad en cualquier universidad pública española.

La beca permitirá a los alumnos realizar un curso intensivo de inglés de un mes de duración en la Universidad de Salisbury (EEUU) o Niagara College de Canadá durante el verano de 2017, haciéndose cargo el Vicerrectorado de Estudiantes de los gastos del curso, alojamiento y manutención. Además del curso intensivo de inglés, la beca proyecta actividades culturales para conocer el país de destino.

El rector ha animado a los estudiantes a seguir cosechando el talento para utilizarlo “para transformar la sociedad” y ha nombrado “el orgullo” que supone para la institución que estos alumnos hayan elegido a la Universidad de Málaga para realizar sus estudios superiores. Por su parte, el vicerrector de Estudiantes ha expuesto las principales características de los dos destinos, y ha animado a los estudiantes a seguir cosechando éxitos y a disfrutar de su etapa universitaria.

Según Francisco Murillo, “se trata de dos universidades de importante proyección internacional que permitirá a los estudiantes, no solo perfeccionar el idioma, sino vivir una experiencia social y cultural”. En el caso de Niagara College, sus dos campus albergan a 8.000 estudiantes de más de 55 países y a un equipo profesional con más de 35 años de experiencia.

Por su parte, Salisbury University se encuentra ubicada en la zona rural de la costa oriental de Maryland, a 2,5 horas en coche de tres de las ciudades más antiguas y con más historia de Estados Unidos: Washington, DC, Filadelfia y Baltimore. Como ocurre con Niagara College, Salisbury University proporciona un programa de inmersión lingüística diseñado para aportar la experiencia en materia de idiomas de más alta calidad.


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