“En mis clases invito constantemente a mis alumnos a que piensen como maestros y no como alumnos”

“En mis clases invito constantemente a mis alumnos a que piensen como maestros y no como alumnos”


El profesor de la Universidad de Jaén, Javier Cachón Zagalaz, es uno de los 10 finalistas a los Premios Educa Abanca a Mejor Docente 2019. Estos galardones, que está considerados como los ‘Goya de la Educación’, aspiran a reconocer al profesorado en todas las áreas, Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, Formación Profesional y Universidad. Cachón es profesor de Educación Primaria, e imparte asignaturas de Educación Física y Didáctica, además de impartir diversos contenidos en el Máster de Secundaria. Junto a él, la catedrática de Filología Inglesa de la UJA, María Luisa Pérez Cañado, es otra de las nominadas en la categoría de ‘Universidad’. El resultado final se hará público el próximo 10 de enero. En esta entrevista el docente reflexiona sobre las formas de implicar al estudiante y sobre las principales fortalezas y debilidades en la enseñanza universitaria.

¿Cómo has sido la participación en este premio, es decir, cómo y por quién has sido presentado, y qué criterios se valoran para la nominación a este galardón?

Fui presentado por mi alumnado del año pasado, de segundo de Educación Primaria. Te proponen y cuando estas nominaciones por parte del alumnado llegan a ABANCA  pues puede suceder que estés entre los 50 primeros, creo que fueron más de 800 solicitudes por parte del alumnado de España, tanto en universidades públicas como privadas. Una vez que estás en la lista de los 50 primeros tienes que enviar tus méritos a un comité de baremación, algo que para mí ha sido muy dificultoso porque yo hago muchas cosas fuera del aula y referenciarlas ha sido complicado. Posteriormente de ahí eligen a los 10 finalistas.

¿Cuántos años llevas ejerciendo como profesor y por qué te decidiste por esta profesión?

Como profesor de universidad este es mi onceavo año, antes de eso estuve cerca de 4 años en colegios de la provincia. Siempre he querido ser docente, por parte de mi madre sus cuatro hermanos son docentes, y por parte de mi padre sus cuatro hermanos también lo son. En mi casa siempre se ha respirado la docencia, lo llevo en la sangre.

¿Qué metodologías y herramientas didácticas usas en tus clases?

La pedagogía que aplico es muy cercana al alumnado y está pensada para traspasar las fronteras del aula. Para romper barreras y no centrarte sólo en lo profesional sino también lo personal. Dentro de eso mi metodología se basa mucho en sorprender al estudiante, que no sepa lo que se va a encontrar, y en enseñar a través del juego. En mis clases invito constantemente a mis alumnos a que piensen como maestros y no como alumnos. Hacemos talleres de magia, juegos de educación física, programas de radio en Uniradio Jaén, trabajo mucho con ellos el tema de las artes escénicas y también promuevo el visionado de películas no sólo de temática docente sino también de otros temas, además de acelerar los periodos y las sesiones prácticas en colegios, entre otras actividades.

¿Cuáles son los principales problemas y desafíos que afrontan hoy en día los profesores de universidad?

Los principales problemas del profesorado en la universidad, a mi juicio, son los que él se quiera poner. Si tienes la capacidad de llegar al alumnado esa es una de las experiencias más enriquecedoras del proceso de enseñanza y aprendizaje del paradigma educativo. Yo no suelo tener ningún problema con esto, más bien todo lo contrario, y cada año el cuatrimestre sale mejor y mejor. Si bien es cierto que cada año el alumnado demanda que estés más atento a él, y que le hagas un seguimiento más exhaustivo y personalizado.

De cara a los estudiantes universitarios, ¿qué necesitan para que un profesor despierte en ellos la inquietud y el entusiasmo por la asignatura?

Lo que más necesita el alumnado es la pasión de su profesor, que no claudique en ningún momento. El alumnado no es tonto, si tú te interesas por él le gustas. Hay muchos estudiantes que dicen que ojalá les dejasen tranquilos pero en el fondo demandan que les hagas más caso, que estés cercano a ellos y que te intereses por su vida, y sobre todo por su aprendizaje. Ellos no son un código de barras y si los tratas como personas, al menos a mí me pasa, te devuelven con creces todo el cariño que pones en ellos.

¿Cuáles son las principales fortalezas y debilidades en la enseñanza universitaria?

Las fortalezas se basan en que el alumnado está estudiando la carrera que quiere, y la temática que quiere, y por lo tanto está ávido por aprender para llegar a su puesto de trabajo de la manera más profesional posible. En mi caso, además, tiene que ver con la educación, que es el pilar básico del civismo de un país, y ojalá que todo sea muy pasional y vocacional en los estudiantes. Las debilidades, por otra parte, son principalmente la falta de pasión en el profesorado, que a veces se dedica más a la investigación que a la docencia, y eso es algo que se refleja en las clases y en el alumnado. En la universidad tú puedes promocionarte con investigación y, no tanto, con excelencia en las clases, eso hace que el profesorado se dedique más a la investigación que a la docencia. Si el currículum se posicionase también por la excelencia en las clases y no sólo por la investigación, eso haría que el profesorado se preparase mejor sus clases desde el punto de vista de la innovación, la cercanía y la pasión.


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