La Universidad Camilo José Cela (UCJC) y Fundación ONCE han sellado este martes un acuerdo de colaboración con un doble objetivo: aumentar el número de estudiantes con discapacidad en las aulas universitarias y mejorar la situación laboral de los docentes e investigadores con discapacidad en la educación superior.
El convenio llega en un momento en que los datos reflejan una realidad preocupante. Según el último informe disponible, apenas un 1,9% del alumnado universitario español tiene algún tipo de discapacidad. Esta cifra aparece recogida en el ‘VII Estudio sobre la inclusión de las personas con discapacidad en el sistema universitario español’, elaborado por Fundación Universia con el respaldo de Banco Santander, Fundación ONCE, el Real Patronato sobre Discapacidad, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y Crue Universidades Españolas.
El estudio, que analiza la situación durante el curso 2023-2024, muestra una tendencia al alza en el porcentaje de estudiantes con discapacidad, el más alto desde que se registran estos datos. Sin embargo, también advierte de problemas persistentes: la brecha de empleabilidad de estos graduados sigue siendo significativa, y la incorporación de profesores con discapacidad a las plantillas universitarias avanza de forma irregular y necesita un empuje decidido.
Un compromiso con objetivos concretos
El acuerdo fue firmado por Jaime Olmedo, rector de la Universidad Camilo José Cela, y Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, en un acto celebrado en las instalaciones de la universidad. Nieves Segovia, presidenta de SEK Education Group y de la propia UCJC, asistió como testigo del compromiso.
Ambas partes coincidieron en señalar que no basta con aumentar el número de estudiantes con discapacidad: también es necesario incrementar su presencia entre el personal docente e investigador, un colectivo que consideran todavía muy poco representado en las universidades españolas.
El convenio contempla acciones específicas en varios frentes. Por un lado, impulsa iniciativas de sensibilización y formación dirigidas a toda la comunidad universitaria. Por otro, promueve la accesibilidad universal y el diseño para todas las personas, garantizando que los campus y sus servicios sean utilizables por cualquier estudiante o trabajador, independientemente de sus capacidades.
Medidas concretas para estudiantes y profesores
Entre las acciones previstas destacan los programas de orientación académica específicos para estudiantes con discapacidad, así como la creación de materiales formativos y protocolos dirigidos al profesorado y al personal de administración. Fundación ONCE pondrá a disposición de la UCJC las guías que ha elaborado junto con la Conferencia de Rectores, documentos diseñados para mejorar la preparación de profesores, estudiantes y futuros profesionales en materia de inclusión.
El acuerdo también contempla facilitar el acceso de personas con discapacidad a los programas de movilidad internacional, una oportunidad que hasta ahora ha estado poco al alcance de este colectivo dentro del ámbito universitario.
Uno de los compromisos más ambiciosos del convenio es la elaboración de un reglamento interno que regule el acceso de las personas con discapacidad a los puestos docentes, de investigación y de administración en la universidad. Este reglamento incluirá medidas de acción positiva destinadas a garantizar que el personal con discapacidad pueda desarrollar su carrera profesional en igualdad de condiciones.
Contratación socialmente responsable
Finalmente, la Universidad Camilo José Cela se plantea sumarse al ‘Foro de la Contratación Socialmente Responsable’, una iniciativa que promueve la inclusión de cláusulas sociales en los contratos públicos y privados que beneficien a las personas con discapacidad. La universidad ha manifestado su intención de incorporar este tipo de cláusulas en sus propios procesos de contratación, reforzando así su compromiso con la responsabilidad social.
El acuerdo firmado este martes representa un paso concreto hacia una universidad más inclusiva, donde la discapacidad deje de ser una barrera para acceder, estudiar, trabajar o investigar en igualdad de oportunidades.

Medidas concretas para estudiantes y profesores