La Universidad Pablo de Olavide ha presentado este miércoles el informe ‘El Aprendizaje-Servicio en las Universidades Andaluzas’, un estudio que identifica 124 proyectos de este tipo en las universidades públicas de la comunidad. El trabajo, dirigido por la profesora Virginia Martínez Lozano, revela que la Universidad de Sevilla y la Universidad de Jaén son las instituciones que concentran un mayor número de estas iniciativas.
El informe ha sido elaborado por Martínez Lozano junto a Inmaculada Sancho Porras y Paula Carmona Álvarez, de la Oficina de Voluntariado y Compromiso Social de la UPO, a través del Observatorio Andaluz de Voluntariado. El trabajo cuenta con la colaboración de la Secretaría General de Familias, Igualdad, Violencia de Género y Diversidad de la Junta de Andalucía.
Qué es el aprendizaje-servicio
El aprendizaje-servicio, conocido por sus siglas ApS, es una metodología educativa que combina el estudio académico con el servicio a la comunidad. En palabras de Virginia Martínez Lozano, «con este modelo vinculamos los aprendizajes y las prácticas con lo que se hace en el voluntariado, a través de prácticas reales que sirvan para algo».
La idea es sencilla: los estudiantes aplican lo que aprenden en las aulas para resolver problemas reales de su entorno, ya sea colaborando con asociaciones, desarrollando proyectos sociales o ayudando a colectivos vulnerables. A su vez, esa experiencia práctica refuerza y consolida los conocimientos adquiridos en clase. Como explica la autora del informe, «el servicio refuerza y mejora el aprendizaje».
Mujeres al frente de la mayoría de proyectos
Uno de los datos que arroja el estudio es que la mayor parte de los 124 proyectos identificados están liderados por mujeres. Actualmente, en las universidades andaluzas predominan las iniciativas de carácter curricular, es decir, aquellas que están integradas en los planes de estudio de las titulaciones.
Sin embargo, el informe señala la necesidad de ir más allá del ámbito puramente docente. Entre los retos planteados figura la ampliación de estas prácticas a otros espacios universitarios y su consolidación como herramienta transversal en la educación superior.
Una herramienta para cambiar la mirada universitaria
Durante la presentación del informe, que tuvo lugar en la Universidad Pablo de Olavide, Laura Gómez Ruiz, vicerrectora de Cultura y Políticas Sociales, destacó la importancia de transformar la concepción tradicional del aprendizaje-servicio. «Queremos cambiar la visión clásica del aprendizaje-servicio como una simple práctica de innovación docente e introducirlo de manera transversal en la universidad», afirmó.
Gómez subrayó que estudios como este señalan «la importancia de lo que queremos hacer y que todavía no hacemos», apuntando a la brecha existente entre las aspiraciones institucionales y la realidad actual.
Por su parte, Concepción Cardesa Cabrera, secretaria general de Familias, Igualdad, Violencia de Género y Diversidad de la Junta de Andalucía, insistió en la necesidad de dar continuidad a este tipo de análisis. «Viendo el diagnóstico realizado, los retos y a qué nos enfrentamos, tenemos que seguir avanzando en ApS porque la educación no es solamente lo académico, esto es para todo el mundo», declaró.
El Observatorio Andaluz de Voluntariado
El Observatorio Andaluz de Voluntariado, creado dentro de la Oficina de Voluntariado y Compromiso Social de la UPO, funciona como un instrumento de recogida de datos y diagnóstico que beneficia a las estructuras de voluntariado de las diferentes universidades públicas, la administración y las instituciones vinculadas a este ámbito.
A través de este observatorio se canaliza la información sobre el voluntariado universitario andaluz y se desarrollan actividades conjuntas como estudios, informes y proyectos de investigación.
En 2021 se firmó un convenio de colaboración entre las partes implicadas, vigente para el trienio 2025-2027, que contempla tres grandes líneas de trabajo: información, coordinación e investigación. Entre los temas de estudio figuran el aprendizaje-servicio, la acreditación de competencias adquiridas a través del voluntariado universitario y el análisis de procesos para su implementación en universidades y entidades sociales.
Más de 25 años de trayectoria
La Oficina de Voluntariado y Compromiso Social de la UPO, creada en 1999, es un referente en materia de voluntariado universitario en Andalucía. Fue la primera entidad universitaria en impulsar la sensibilización y formación en este campo.
A lo largo de sus más de 25 años de vida, la oficina se ha convertido en un punto de encuentro entre las asociaciones y la comunidad universitaria, acogiendo a más de 5.000 personas voluntarias en las más de 300 actividades, programas y proyectos realizados.

Mujeres al frente de la mayoría de proyectos