Inés Moreno, científica del Departamento de Biología Celular de la Universidad de Málaga (UMA), se ha convertido en la primera andaluza en recibir el Premio Albus, uno de los galardones internacionales más prestigiosos en el campo de la investigación biomédica. El reconocimiento llega por sus estudios pioneros para desarrollar una nueva terapia contra la enfermedad de Alzheimer.
El premio, otorgado por la compañía global Grifols, incluye una dotación de 50.000 euros que la investigadora podrá utilizar durante los próximos 12 meses para continuar con sus trabajos. Desde su creación en 2015, solo cuatro españoles han logrado este reconocimiento, lo que subraya la importancia del logro de Moreno.
Una proteína como aliada terapéutica
El trabajo premiado se centra en el uso innovador de la albúmina, una proteína que se encuentra de forma natural en el plasma sanguíneo. La propuesta de Moreno es revolucionaria: utilizar esta proteína como una especie de «pegamento» biológico que capture las proteínas tóxicas presentes en la sangre de pacientes con alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
«La idea es usarla como ‘pegamento’ al que se unirán las proteínas tóxicas que se encuentran en la sangre en los pacientes con las patologías de alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas para intentar reducir así su toxicidad en el cerebro», explica la propia investigadora.
Esta estrategia busca interceptar las proteínas dañinas antes de que lleguen al cerebro, donde causan el deterioro característico del alzhéimer. Si los ensayos confirman la eficacia del método, podría representar un avance significativo en el tratamiento de una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Esperanza para ralentizar la enfermedad
El objetivo principal de esta línea de investigación es ambicioso pero realista: ralentizar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. «Con esta aproximación esperamos ralentizar el desarrollo de la enfermedad», declara Moreno, quien ya cuenta con experiencia previa en este campo tras haber sido reconocida anteriormente por la Alzheimer’s Association.
El enfoque de la científica malagueña se considera especialmente prometedor porque aborda el problema desde una perspectiva diferente. En lugar de intentar eliminar las proteínas tóxicas una vez que han llegado al cerebro, la estrategia consiste en neutralizarlas antes de que puedan causar daño neuronal.
Un día simbólico para el reconocimiento
La coincidencia temporal del anuncio cobra especial significado, ya que este 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer. En España se diagnostican anualmente 40.000 nuevos casos de esta enfermedad neurodegenerativa, lo que convierte cualquier avance en la investigación en una noticia de gran relevancia social.
La Universidad de Málaga se ha consolidado como un referente en el estudio del alzhéimer gracias al grupo de investigación ‘NeuroAD’ (Neuropatología de la Enfermedad del Alzheimer), del que forma parte Inés Moreno. Este equipo está dirigido por la catedrática Antonia Gutiérrez, actual presidenta de la Sociedad Española de Neurociencia.
Un ecosistema científico de excelencia
El trabajo de Moreno se enmarca dentro de una red de colaboración científica de primer nivel. ‘NeuroAD’ forma parte del Centro de Investigación Biomédica en Red Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED) y del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (IBIMA-Plataforma BIONAND).
Esta estructura permite que los avances de la investigadora malagueña se beneficien del intercambio de conocimientos con otros centros punteros y aceleren el proceso de desarrollo de nuevas terapias.
El Premio Albus: reconocimiento a la innovación
El Premio Albus distingue anualmente las ideas más innovadoras relacionadas con el uso terapéutico de la albúmina. Esta proteína, abundante en el plasma sanguíneo, tiene propiedades únicas que la convierten en una herramienta versátil para el desarrollo de tratamientos médicos.
El reconocimiento sitúa a Inés Moreno en una selecta lista de investigadores mundiales que han destacado por sus aportaciones en este campo específico, consolidando además el prestigio de la investigación biomédica andaluza en el panorama internacional.
El galardón representa no solo un reconocimiento al trabajo ya realizado, sino también una oportunidad para acelerar una línea de investigación que podría cambiar el futuro del tratamiento del alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

Esperanza para ralentizar la enfermedad