El curso académico 2025-2026 ha arrancado con un mensaje claro: las universidades españolas deben reforzar su papel como motores de cambio social. Así lo ha defendido Eva Alcón, presidenta de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y rectora de la Universitat Jaume I, durante el acto inaugural celebrado en Valencia.
«Es un curso en el que debemos afianzar la contribución de la Universidad al progreso social, económico y ambiental», ha declarado Alcón. Según su visión, las universidades no se limitan a formar profesionales cualificados, sino que educan ciudadanos con pensamiento crítico capaces de impulsar transformaciones positivas en la sociedad.
La ceremonia tuvo lugar en el Paraninfo de la Universitat de València, que este año celebra su 525 aniversario. El acto contó con la presencia del Rey Felipe VI, acompañado por la rectora de la institución anfitriona, María Vicenta Mestre, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant. La lección inaugural corrió a cargo de María Elena Olmos, secretaria general de la universidad valenciana, quien habló sobre el origen y evolución de las universidades españolas.
El reto de la financiación
Uno de los temas centrales del discurso de Alcón fue la necesidad urgente de mejorar la financiación del sistema universitario. «Una universidad con una financiación justa, adecuada y sostenida es pilar esencial del Estado del Bienestar», ha subrayado la presidenta de CRUE.
En su intervención, también ha reivindicado que la universidad debe ser una institución inclusiva y libre de violencias, preservando su autonomía para avanzar hacia una sociedad más justa, democrática y pacífica.
Alcón ha destacado la calidad del sistema universitario español, equiparándolo a los estándares de países como Alemania o Francia. «Somos polos de ciencia e innovación con reconocimiento internacional», ha afirmado, recordando que las universidades españolas forman cada año a miles de estudiantes que contribuyen tanto a la empleabilidad como a la construcción de una ciudadanía preparada y crítica.
Frente a los discursos de odio
La presidenta de CRUE también ha hecho referencia a los desafíos actuales que enfrenta la sociedad, marcada por la proliferación de discursos de odio y tendencias autoritarias. Ante este panorama, ha defendido la ciencia, la innovación y los valores democráticos como herramientas fundamentales no solo para garantizar el bienestar económico, sino también para preservar el modelo social de convivencia.
Por su parte, el Rey Felipe VI ha definido la universidad como un «contrapunto de la resignación y la parálisis». En su discurso, ha defendido que una institución universitaria activa fomenta una sociedad saludable y reflexiva, que no se acomoda en el dogma y permanece alerta ante cualquier forma de radicalidad, fanatismo o intolerancia.
El ascensor social no puede detenerse
Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, ha insistido en que «de todos depende que el ascensor social de la educación superior no se detenga». En su intervención, ha llamado al compromiso colectivo para que este curso marque un punto de inflexión que garantice, con responsabilidad, la financiación de una educación superior universal y de calidad.
«No podemos permitir que el futuro de nuestros jóvenes dependa de un crédito o del bolsillo de su familia porque no hay meritocracia sin igualdad de oportunidades», ha sentenciado la ministra, apelando a la necesidad de que la educación superior siga siendo accesible para todos, independientemente de su situación económica.
La universidad pública, más necesaria que nunca
La rectora de la Universitat de València, Mavi Mestre, ha cerrado las intervenciones destacando que la universidad pública «es más necesaria que nunca para combatir las desigualdades» y contribuir al avance de la ciencia y el conocimiento.
Mestre ha reclamado «marcos financieros suficientes y previsibles» que permitan a las universidades ejercer de manera responsable su autonomía, un principio fundamental que garantiza la libertad académica y la capacidad de las instituciones para cumplir con su misión social sin injerencias externas.
El mensaje conjunto de las autoridades académicas y políticas presentes en el acto ha sido unánime: el sistema universitario español necesita un respaldo firme y sostenido para continuar siendo un pilar del progreso social y un garante de la igualdad de oportunidades en una sociedad democrática.

Frente a los discursos de odio
La universidad pública, más necesaria que nunca