28 de Febrero, puro sentimiento andaluz


Parece mentira que el mes de febrero esté llegando a su fin, y sin embargo la próxima semana hará dos meses desde que se le dio la bienvenida al año 2016. Quizá para algunos tachar estas dos páginas del calendario se les haya hecho eterno, pero para muchos habrá sido un suspiro y parecerá que fue hace unos días cuando se comían las uvas con la familia. Y es que la concepción del transcurrir del tiempo es algo muy subjetivo, pues se dice que en momentos de aburrimiento, pasa despacio; en momentos de diversión, vuela sin darnos cuenta; pero sobre todo se aprecia su fugacidad conforme se alcanza la madurez, o experiencia vital, un momento en el que las semanas y los meses discurren velozmente y a los años se les acorta el calendario, van perdiendo meses por el camino y en un abrir y cerrar de ojos saltamos de navidad en navidad celebrando otro año más.

Una situación similar a esta es lo que pasará este domingo, pues Andalucía soplará las velas y sumará un año más por lo que, como cada 28 de febrero, celebrará su Día por todo lo alto para conmemorar la fecha en la que, hace ya 36 años, su gente salió a la calle a demandar su reconocimiento como Comunidad Autónoma. Una fecha, el 28 de febrero de 1980, que marcó un antes y un después para todos los andaluces; pero cuyo trabajo para hacer posible ese cambio comenzó a fraguarse mucho antes, y quizá muchos no lo conozcan, hasta ahora.

Los cimientos de su autonomía

Fue en la segunda mitad del siglo XIX, 1868 aproximadamente, a raíz de las revoluciones que propiciaron la expulsión de la reina Isabel II de España cuando comenzaron los intentos de descentralizar el Estado, cuya sede se encontraba en Madrid. Objetivo que asumió la Primera República (1873-1874) y que, con Pi y Margal como presidente, se planteó la conversión de España a una república federal compuesta por 15 estados, entre los que se encontraban Andalucía la Alta (Almería, Granada, Jaén y Málaga) y Andalucía la Baja (Córdoba, Sevilla, Cádiz y Huelva). Un proyecto que quedó en el aire como propuesta y nunca se llevó a cabo. Imagen de Blas Infante, ‘padre de la patria andaluza’.Fue años más tarde, entre 1917 y 1920, cuando tuvieron lugar dos acontecimientos muy importantes para el futuro desarrollo del autonomismo andaluz; el Primer Congreso Andaluz de Ronda y la Asamblea de Córdoba. Época en la que Blas Infante, conocido como el ‘padre de la patria andaluza’; creador del escudo y la bandera de Andalucía, publicó ‘El ideal andaluz’, un libro que resume las bases del andalucismo. Unas bases nacidas gracias a Infante, quien fue nombrado presidente de honor de la futura Junta andaluza, que impulsaron con fuerza el proceso autonómico de Andalucía durante la Segunda República (1931-1939); periodo en el que, por primera vez, se comienza a redactar un Estatuto de Autonomía.

De este modo, y con buena parte del trabajo realizado para declararse como Comunidad Autónoma, en junio de 1936 se estrenó el himno de Andalucía que hoy conocemos, escrito por Blas Infante, y cuya música fue compuesta por José del Castillo, a raíz del ‘Santo Dios’; un canto religioso popular de los campesinos y jornaleros andaluces. Una fecha remarcable pues, además, era la primera vez que las banderas de España y Andalucía ondeaban juntas al viento; pero que lamentablemente se vio ensombrecida una semana después al estallar la Guerra Civil. Un trágico suceso de nuestra historia que, entre otras desgracias, truncó el proceso autonómico andaluz, lo que rompería el camino andado hasta entonces y provocaría el fusilamiento de Blas Infante.

Nuevos aires de esperanza

Durante la guerra civil y la posterior represión de la Dictadura se desvanecieron todos los anhelos autonomistas; hasta que en los últimos años de la década de los 60 comenzaron a brotar de nuevo las ideas andalucistas en la clandestinidad. Así, la idea de democracia, libertad y amnistía que se demandaba en toda España en los últimos años del régimen, en Andalucía iba unida directamente a la exigencia de la autonomía como sinónimo de solidaridad y superación a través de las voces del pueblo que demandaban lo que llevaban tiempo deseando.

Una vez muerto Franco, comenzaron a sucederse las protestas y movilizaciones a favor de la autonomía; por lo que en noviembre de 1977 la Asamblea de Parlamentarios Andaluces preparó un Proyecto de Preautonomía que pedía un Gobierno Andaluz y que tuvo un gran refrendo ciudadano donde destacó la convocatoria del Día Regional de Andalucía, y su masiva movilización por la autonomía, el 4 de diciembre de 1977; donde casi dos millones de andaluces se echaron a la calle consiguiendo así que el Estado aprobase tal proyecto. Una fecha que, a raíz de estas grandes movilizaciones surgidas ese año y los venideros, hasta la realización del referéndum de 1980, fue considerada como el Día de Andalucía.

Meses más tarde, en mayo de 1978, se constituyó en Cádiz la Junta Preautonómica de Andalucía, y el 4 diciembre de ese mismo año la mayoría de fuerzas políticas andaluzas se unieron mediante el Pacto de Antequera para impulsar una plena autonomía para la comunidad en el marco de la futura Constitución Española. Carta magna en la que existían dos vías de acceso a la autonomía: una por el Artículo 143, que implicaba lentitud y pocos derechos de gestión; y otra la del Artículo 151, que parecía reservada a los denominados ‘Territorios Históricos’, como Cataluña, Galicia o País Vasco, y proponía un proceso rápido además de la posibilidad de gobernar su sanidad, educación e impuestos con el traspaso de ciertas competencias. Un modelo, el de la Constitución de 1978, que ‘sancionaba’ a Andalucía, y otras muchas comunidades, a seguir la vía lenta del Art. 143; lo que supuso un enfrentamiento entre el Gobierno Central de la UCD y las fuerzas representadas en el Pacto de Antequera. Escudo de Andalucía, con Hércoles y dos leones bajo las columnas.Al año siguiente, durante el proceso de igualdad territorial liderado por Rafael Escuredo, quien estaba al frente de la Junta Preautonómica, se sucedieron las protestas y manifestaciones a la par que comenzaron a traspasarse las primeras competencias a la Junta. Pero al igual que en los años anteriores, el 4 de diciembre hubo otra multitudinaria manifestación que reclamaba en toda Andalucía la vía del Art. 151 y, en consecuencia, la aceleración del proceso autonómico. Por ello, la Junta acordó con el Gobierno Central celebrar un referéndum el 28 febrero de 1980. Una consulta cuya pregunta, a raíz de su complicada redacción, fomentaba la confusión con el objetivo de hacerlo fracasar.

El resultado, a pesar de tener el ‘Sí’ en siete de las ocho provincias, no daba vía libre al Artículo 151 por no contar con la unanimidad de todas las integrantes andaluzas; por lo que el proceso autonómico entró en un estado de estancamiento, hasta que se realizó la modificación de la ley de referéndum que dio por válidos los datos de que ‘8 de cada 10 andaluces votaron por el Sí’, dando valor al sentimiento generalizado de la mayoría. Así, tras varias reuniones de la Asamblea de Parlamentarios de Andalucía, a principios de 1981 ésta redactó y refrendó el proyecto de Estatuto de Autonomía. Un texto definitivo que se aceptó por la Comisión Constitucional del Congreso y que quedó dispuesto para el refrendo ciudadano, celebrado el 20 de octubre de 1981; el cual obtuvo el ‘Sí’ rotundo de los ciudadanos andaluces; lo que puso a Andalucía en igualdad de condiciones con otros territorios históricos gracias a su recién aprobado Estatuto de Autonomía.

En resumen, a pesar de que el Estatuto andaluz fuese aprobado el 20 de octubre de 1981, o que los mayores actos reivindicativos para conseguir tal fin se realizasen a partir de 1977 cada 4 de diciembre; fue el 28 de febrero de 1980 cuando se convocó a los andaluces a votar un referéndum en el que se les preguntaba por su futuro, y si Andalucía conseguiría la autonomía a través del Artículo 151 de la Constitución Española. Un día histórico, el 28 de Febrero, en el que el pueblo andaluz decidió ser la comunidad que hoy es a través del ‘Sí’ depositado en las urnas; momento en el que ese gesto hizo que tal día se convirtiese en el Día de Andalucía que su gente celebra cada año desde entonces.


Compartir

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Su email no será mostrado en los comentarios. Los campos requeridos son marcados con *