Zamorano: “Plantearé un cambio de normativa para recompensar la buena labor docente”


Tras cinco años como vicedecano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba (UCO), entre 2009 y 2014, y otras responsabilidades de gestión anteriores; Alfonso Zamorano Aguilar (Córdoba, 1975) pasó a ocupar el Vicerrectorado de Estudiantes de esta universidad en junio de 2014, dentro del equipo de Gobierno del nuevo rector, José Carlos Gómez Villamandos.

Tras cumplirse su primer curso al frente de este Vicerrectorado, y en el arranque del actual, Alfonso Zamorano, doctor en Filosofía y Letras en la rama de Filología, conversa con Aula Magna sobre lo realizado y las nuevas políticas e iniciativas que va poner en marcha desde su área, una de las más importantes de esta universidad, que abarca asuntos clave como las becas, bibliotecas, la calidad docente y las encuestas de evaluación, o el futuro sistema de acceso a la universidad. Tantos temas como titulares podrían desprenderse de esta entrevista. Todo ello con los estudiantes como protagonistas principales de la universidad, pues no en vano, y como él mismo recuerda, para el actual equipo rectoral los alumnos son “nuestra razón de ser”. “Y esto no es un mero eslogan, es de verdad”, afirma.

Tras su primer curso como Vicerrector de Estudiantes y en el inicio del actual, ¿qué balance hace de su labor al frente de este Vicerrectorado?

Creo que el balance es positivo, después del curso pasado en el que hubo mucho trabajo y en el que creo que se ha logrado implicar al alumnado en la gestión universitaria, en aquellos asuntos que le conciernen más directamente. En este sentido, me interesaba mucho en este primer año sentar las bases de un diálogo con el alumnado, que creo que se ha conseguido. Los canales de comunicación fluyen perfectamente y las cosas que van surgiendo se solucionan bastante rápido. Zamorano en la Jornada de Acogida a los nuevos estudiantes de este curso en Ciencias del Trabajo.

Asimismo, hemos asentado programas como las jornadas de acogida para los estudiantes de nuevo ingreso, con una adecuada planificación y selección de la información que se da a los alumnos de primer curso. También hemos puesto en marcha la novedosa Comisión de Asuntos Estudiantiles, el Plan Anual de Captación de Estudiantes (PACE), el nuevo Portal de Información para Estudiantes (PIE) que está registrando un buen uso y desarrollo, el plan anual de becas, aperturas extraordinarias de bibliotecas, etc. Creo que sentar estas bases en un primer año es importante.

Respecto al plan anual de becas propio, ¿se llegaron a cubrir los 1,2 millones de euros previstos el pasado curso?

En el caso de las becas solidarias se dio respuesta a prácticamente el 100% de las solicitudes, en unas becas en las que se incluyen ayudas para atender situaciones en riesgo de exclusión social, donde hemos podido atender situaciones puntuales verdaderamente muy dramáticas. Por lo que respecta a las becas de excelencia académica, alguna sí se quedó vacante. Todas estas líneas de becas propias las mantendremos este curso, donde habrá alguna modificación, pero mínima, y donde también hemos tenido en cuenta la opinión de los estudiantes a la hora de diseñarlas. Respecto al curso pasado, aumentará tanto el número de becas como la partida presupuestaria, y también habrá alguna nueva tipología de ayudas.

(Días después de realizarse esta entrevista, el Consejo de Gobierno de la UCO del 30 de octubre aprobó el II Plan Anual de Becas Propias, que cuenta con un 37,8% más de presupuesto respecto al plan aprobado el curso anterior, pasando de un presupuesto global que movilizará esta universidad de 1.269.709 euros a 1.750.000 euros, es decir, unos 480.000 euros más). 

Durante este periodo como Vicerrector, ¿qué principal logro destacaría y qué le hubiera gustado realizar y le quedó para septiembre?

Como principal logro destacaría la satisfacción de comprobar que los estudiantes son conscientes de que se están llevando a cabo los planes y acciones que realmente interesan al alumnado de esta universidad, aunque en todos los apartados que he mencionado anteriormente también podrían destacarse frutos importantes. También resaltaría el acercamiento de la UCO a los institutos, que hayamos sido capaces de llegar más directamente a los orientadores y acercar también la universidad a la educación Secundaria. Por otro lado, durante mi época de estudiante, yo nunca he suspendido, y para continuar con esta línea, como vicerrector no me ha quedado ninguna para septiembre, sino que más bien el pasado curso no me matriculé en algunas asignaturas, como por ejemplo, antiguos alumnos o determinadas cuestiones relacionadas con la calidad docente.

En este punto, el programa Docentia-Córdoba (el procedimiento para la evaluación de la actividad docente del profesorado de la UCO) está implantado, aunque en este curso voy a incidir más en valorar e incentivar al profesor que lo hace bien.

¿Qué nota media alcanzó el profesorado de la UCO en las encuestas de evaluación el pasado curso? En las del anterior 2013-2014, la media fue de notable (3,94 sobre 5), aunque menos del 1% registró un suspenso al no llegar al 2 sobre 5…

La media del pasado curso fue similar a la del anterior, quizá alguna décima más, y el número de suspensos es prácticamente anecdótico. Pero en este punto destacaría que muchos de los problemas relacionados con las evaluaciones más bajas se han ido solucionando durante el curso. En este sentido, soy más partidario del diálogo que de la sanción, y más que por el docente que no llega al 2, me preocupa más valorar e incentivar a los que obtienen más de un 4.

Durante el pasado curso abordó personalmente casos de esa minoría de ‘malos’ profesores que critican los estudiantes. ¿Ha encontrado reticencias en este punto por parte de algunos docentes?

Sinceramente no. A los profesores les preocupa su labor docente, y en todos los casos con los que me he puesto en contacto por este tema, los docentes se han mostrado receptivos y, en muchas ocasiones, han mostrado su sorpresa de que no hayan sido los propios alumnos los que les dijeran personalmente el problema. En muchos casos, tras estos suspensos en la evaluación lo que hay es problemas de comunicación, y en cualquier caso después de dialogar personalmente con cada docente sí parece que los posibles problemas se han ido solucionando.

Hablando de calidad docente, los estudiantes siguen reclamando la necesidad de modificar las actuales encuestas de calidad. Dado que la existente es común en toda Andalucía, ¿se ha avanzado en la elaboración de una encuesta ‘paralela’ o ampliada en la UCO con nuevos parámetros a tener en cuenta? Alfonso Zamorano en su despacho del Vicerrectorado de Estudiantes de la UCO.

Durante el pasado curso ya envié un carta a estudiantes, profesores, centros y sindicatos de la UCO para abordar esta cuestión, y se abrió una pequeña plataforma en el Servicio de Calidad para recabar propuestas sobre qué otros aspectos deberían evaluarse, y qué debemos hacer ante evaluaciones muy positivas y muy negativas. Para este curso, mi idea es plantear un cambio de normativa, en el que, como he indicado antes, se recompense o incentive de alguna manera, no tiene por qué ser económica, la buena labor docente.

Y además de las encuestas, ¿qué avances se han llevado a cabo en cuestiones como el control de la actividad y la calidad docente?

El sistema de inspección lo he cambiado, con un control de la docencia más apegado a cada centro, donde personalmente me reúno con la dirección, profesorado y alumnos de cada Facultad para evaluar con más detalle estos asuntos.

Tengo que decir que el nivel de cumplimiento de los distintos parámetros por parte del profesorado es altísimo, aunque las reclamaciones más importantes por parte de los estudiantes suelen estar relacionadas con el incumplimiento al 100% de las guías docentes de cada asignatura.

El programa de Gobierno de Gómez Villamandos incluía 67 compromisos, 12 de ellos dirigidos específicamente a los estudiantes dentro del apartado ‘Nuestro alumnado. Nuestra razón de ser’. ¿Qué porcentaje considera cumplidos tras el primer año, y qué balance y qué resaltaría de la labor del nuevo equipo de Gobierno de la UCO del que forma parte?

Desde el equipo de Gobierno sí hemos hecho balance de un programa que, desde el primer momento, teníamos claro que era para gobernar y para llevarlo a cabo, y no tan sólo para ganar unas elecciones. En este sentido, en el próximo Claustro de la UCO el rector va a realizar un balance del primer año, por lo que me va a permitir que sea el rector el primero en valorar lo realizado hasta ahora. En todo caso, estoy muy satisfecho por el nivel de cumplimiento del programa en este primer año.

Entre otros temas, este curso ha comenzado con convocatoria de elecciones a la Presidencia por parte del Consejo de Estudiantes (CEU) de la UCO, que han tenido que volver a ser convocadas de nuevo para el 17 de noviembre ante la ausencia inicial de candidatos. Respetando la “independencia” de los estudiantes en sus asuntos a la que usted siempre se refiere, ¿le sorprendió esta ausencia de candidatos, por primera vez en la historia de esta universidad? El vicerrector moderó el último debate entre candidatos a la Presidencia del CEU celebrado en noviembre de 2014.

No me sorprendió. Principalmente, los estudiantes lo que están es estudiando, y se preocupan por estar en los puestos de representación y decisión cuando ven que de alguna manera no se garantizan sus derechos, no se les escucha o no se solucionan sus problemas. Sin embargo, la labor de representación estudiantil ha fluido muy bien y ha trabajado muy bien durante el último curso, por lo que en cierta manera yo interpreto que, ante la existencia de un mayor diálogo y de que se solucionan los problemas, los estudiantes no han prestado mayor atención por renovar a su máximo representante, lo que no implica desidia. Todos los representantes estudiantiles de la UCO están muy implicados con su labor.

Es cierto que en materia estudiantil se ha avanzado en cuestiones de reconocimiento de la labor de representación, en clarificación de becas, etc.; pero, por encima de la labor y de personas concretas de los Consejos de Estudiantes de Facultades y del CEU, ¿percibe que el colectivo estudiantil de la UCO ha cambiado en los últimos años?

Cuando llegué al Vicerrectorado me encontré la representación estudiantil algo desordenada, y ahora creo que hay más implicación por parte de los estudiantes y el diálogo fluye. Anteriormente, los estudiantes no se sentían representados por sus representantes, y ahora creo que sí; y solían percibir al Rectorado más como un enemigo, mientras que ahora creo que todos tenemos el convencimiento de que la UCO la tenemos que hacer entre todos. Como dijimos en la campaña rectoral, los estudiantes son “nuestra razón de ser”, y esto no es un mero eslogan, es de verdad.

En el discurso de inauguración de este curso, el rector resaltó la “comisión novedosa en el panorama andaluz y nacional” que supone la Comisión de Asuntos Estudiantiles. ¿Qué valoración hace de su funcionamiento y de las propuestas que trasladan los estudiantes? Zamorano junto al resto de vicerrectores de la UCO en la inauguración de este curso.

En contra de lo que pueda pensarse, los planteamientos de los estudiantes suelen ser increíblemente razonables, y a veces son más duros consigos mismos de lo que pueda parecer. A la hora de plantear propuestas, más que de fondo, los problemas suelen ser de forma o del procedimiento que plantean para llevarlas a cabo.

¿Y ha percibido cierta politización, como quizá ocurre en la representación estudiantil de otras universidades andaluzas?

No. En la Comisión de Asuntos Estudiantiles todos los temas siempre se han tratado de forma objetiva y académica. Yo diría, incluso, que se registra una total despolitización.

En el apartado de bibliotecas y aperturas extraordinarias, ¿alguna novedad para este curso?

Mantendremos las aperturas extraordinarias del curso pasado, que se multiplicaron por cuatro respecto a años anteriores.

En este tema, cuanto más podamos abrir las bibliotecas, mejor; y para este 2015-2016 abriremos durante todo el curso la biblioteca de Ciencias de la Educación los sábados, y en aperturas extraordinarias intentaremos ofrecer todo lo que nos pidan los estudiantes.

Asimismo, vamos a contar con una partida presupuestaria especifica para mejorar la bibliografía de las nuevas titulaciones que se han puesto en marcha, como Fisioterapia y Gestión Cultural, y también para el Grado de Administración y Dirección de Empresas.

¿Y cómo valora la implantación del nuevo y polémico calendario académico?, ¿se prevén nuevos cambios?

Todo cambio siempre implica que haya personas a favor y personas en contra. El balance, en general, es positivo, aunque tenemos que limar algunos desajustes que se han producido, como tener las listas de todos los estudiantes antes o que no coincidan exámenes con clases en septiembre. En todo caso, no grandes cambios, y el calendario para 2016-2017 que aprobaremos en diciembre será más consensuado y fruto del diálogo con todos.

Y hablando de infraestructuras, ¿qué destacaría?

El hecho de que ya se haya realizado el traslado completo al nuevo y segundo edificio de la Facultad de Medicina y Enfermería, que tenemos pendiente de inauguración oficial. Por otro lado, seguimos estudiando qué hacer con el edificio de la antigua sede de Agrónomos situado en el Campus de Menéndez Pidal. (Edificio que hace un año fue adjudicado en régimen de alquiler durante 40 años a la constructora Prasa para un hospital privado, aunque finalmente esta empresa no ha seguido adelante con este alquiler y proyecto).

Este curso se celebrará la última selectividad tal y como la conocemos, aunque desde el Consejo Andaluz de Universidades (CAU) se ha señalado recientemente que en Andalucía el sistema de acceso seguirá siendo a través del Distrito Único Andaluz, con un examen común para todas las universidades. Como miembro de la Comisión del Distrito Único en temas de acceso, ¿hacia dónde cree que caminará el sistema de acceso a la universidad en un futuro? Imagen de su investidura como Vicerrector de la UCO en junio de 2014.

En primer lugar, tengo mis dudas de que este año sea el último de la selectividad. En este tema, los vicerrectores de Estudiantes no sólo estamos hablando a nivel andaluz, sino también nacional, y nuestra intención es alcanzar un sistema lo más homogéneo posible entre todas las universidades españolas. Ya a nivel andaluz, los vicerrectores de Estudiantes estamos muy unidos en este tema, y pensamos que el Distrito Único sigue siendo un sistema efectivo y eficiente. Por otro lado, habrá que ver qué garantías da la nueva prueba de Bachillerato.

Con o sin selectividad, otro importante asunto que se viene resaltando es la necesidad que tiene la UCO de captar nuevos alumnos. Antes mencionaba el PACE, ¿qué novedades se tienen pensadas al respecto?

Potenciaremos este plan institucional, en coordinación con todos los centros de la UCO, con el objetivo de que siga siendo la propia ‘UCO’ la que llegue a los institutos y a los futuros alumnos, y no un centro o departamento determinado. El curso pasado llegamos a casi el 100% de los institutos de Bachillerato de la provincia, y ahora queremos también aumentar el contacto con el nivel de cuarto de la ESO.

Por último, ¿qué le gustaría conseguir al término de este curso 2015-2016?

No conformarme con el sobresaliente, y continuar trabajando para alcanzar la matrícula, avanzando y mejorando en todos los apartados que he mencionado anteriormente.


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