Que el talento no se escape por falta de recursos

Que el talento no se escape por falta de recursos



Es indiscutible que desde el inicio de la crisis se ha incrementado el número de estudiantes universitarios que se benefician las ayudas económicas convocadas para estudios de educación superior. Aunque con frecuencia éstas son insuficientes para costear todos los gastos que conllevan los estudios de grado, máster o doctorado, es evidente que el sistema de becas desempeña en España un importante papel.

Destacar que las partidas presupuestarias dedicadas a sufragar estos conceptos pueden venir de las diversas administraciones (Estado y Comunidades Autónomas) o de las propias universidades, que en virtud del principio de autonomía universitaria, diseñan sus políticas de becas con las que cubrir a colectivos no atendidos en las convocatorias públicas o que destinan a subvencionar otras necesidades relacionadas con los estudios universitarios; incluidas circunstancias extraordinarias que dificulten la continuación de sus estudios. Incluso la política de becas propias de una institución podría resultar competitiva frente a otras y determinar la elección de los centros.

El papel de las administraciones resulta fundamental para permitir que aquellos con menos recursos accedan a este nivel educativo. No obstante, hay situaciones familiares donde las ayudas públicas no son suficientes por lo que, con más frecuencia de la deseable, los estudiantes deben recurrir al mercado laboral para obtener ingresos que les permitan continuar sus estudios. Un esfuerzo encomiable el de estos alumnos.

Sin embargo, aunque la dotación económica que instituciones y universidades dedican a sufragar los estudios no sea suficiente para atender todas las necesidades, las convocatorias públicas deben ser valoradas positivamente, pues permiten que nuestros alumnos, en general, no tengan que recurrir a préstamos o créditos bancarios, como ocurre en otros países. Sin duda, esta opción puede llegar a lastrar el futuro de quienes no puedan cumplir la devolución de las cuotas pactadas por no encontrar empleo fácilmente al finalizar sus estudios.

Como se ha indicado, este esfuerzo económico se hace desde las instituciones a muy diversos niveles y con distintos objetivos. Se trata de reconocer y ayudar a dos colectivos importantes de alumnos: aquellos que más lo necesitan económicamente, y los que tienen un mejor rendimiento. Lo primero, nos ayuda a ser socialmente más responsables y devolver a la sociedad parte de nuestra financiación, que también viene de ella. Nos permite ofrecer oportunidades de formación y progreso a quienes más lo necesitan. Y lo segundo, posibilita que podamos premiar a nuestros mejores alumnos, pues el esfuerzo y el talento deben siempre ser reconocidos. Sólo así podremos conseguir ser un país de primera, con ciudadanos de primera que aporten a la sociedad, desde sus puestos de trabajo, lo mejor de ellos.

Por María del Mar Gómez
Directora Secretariado de Atención Estudiantil y Becas de la Universidad de Almería
@margomezlozano


Compartir

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Su email no será mostrado en los comentarios. Los campos requeridos son marcados con *