VI Encuentro Nacional de Escuelas de Segunda Oportunidad

VI Encuentro Nacional de Escuelas de Segunda Oportunidad


Un método de estudio y formación diferente en el que se prioriza la situación personal de cada alumno para diseñar itinerarios personalizados en el que cada uno tenga los tiempos y apoyos que necesite”. Este es el modelo que ha defendido el vicepresidente de la Asociación Española de E2O, José María Usón, en la apertura de la segunda jornada del VI Encuentro Nacional de Escuelas de Segunda Oportunidad. Este evento se ha celebrado en Zaragoza y ha contado con la asistencia de más de 700 participantes, gran parte de ellos pertenecientes a las 43 Escuelas de Segunda Oportunidad acreditadas en España que atienden a casi 8.000 alumnos en nueve comunidades autónomas.

El encuentro se ha desarrollado bajo el lema #SumarEsFuerza, con el objetivo de aunar fuerzas para ofrecer un futuro digno a estos jóvenes que tienen baja empleabilidad. Durante estos dos días se han reunido en el Palacio de Congresos los diferentes agentes sociales implicados: antiguos y actuales alumnos, equipos docentes, representantes de administraciones públicas, del sector empresarial, educativo, académico y social. Todos juntos han reflexionado para mejorar unas cifras que sitúan a España a la cola europea en cuanto a tasa de desempleo juvenil con un 29,8%2 y 3 (hombres 30,2% y mujeres 29,3%), según datos de febrero de 2022. Lo mismo ocurre en cuanto a abandono escolar temprano, ya que España cerró 2021 con una tasa de 13,3%1, siendo muy significativa en este caso la diferencia entre mujeres (16,7%) y hombres (9,7%).


Los alumnos han tenido un papel fundamental en la jornada. Y es que, sus testimonios tienen una gran valía para visibilizar esta brecha que existe actualmente entre los jóvenes. Una de ellas es Sofía Sanz Mouchet, ex alumna de la E2O de Fundación Picarral y propietaria de Gente Rara, uno de los restaurantes más célebres de la capital aragonesa que cuenta con un año de lista de espera. “Empecé Bachillerato, pero me di cuenta de que no podía y mi autoestima empezó a bajar. Así que probé otras alternativas que me quitaran toda esa presión de no estar cumpliendo los objetivos en el instituto. Es importante estar activos y tener oportunidades para poder seguir avanzando y conseguir el futuro que queremos”.

Sin formación, no hay empleo de calidad. Esta es una de las conclusiones a las que se ha llegado durante este encuentro en el que también han participado empresas y representantes de las administraciones públicas, agentes imprescindibles para mejorar esta problemática que frena el futuro de nuestros jóvenes. En palabras de Daniel Morales, director de Fundación Orange, “los jóvenes se merecen disfrutar de un empleo digno y estable donde desarrollar sus competencias y habilidades. Por eso, participamos en diferentes iniciativas dirigidas a paliar esta brecha digital y a lograr que, entre todos, consigamos que estos jóvenes tengan un futuro sin barreras”. El apoyo y el correcto funcionamiento de las administraciones públicas es fundamental para garantizar una educación de calidad para todos. Antonio Martínez Ramos, director general de Innovación y FP del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón insiste en que la prevención es fundamental para evitar el abandono escolar. “Una vez puestas esas medidas preventivas, llega la intervención en el centro educativo a través de diferentes herramientas. La nueva ley de integración de la formación profesional va dirigida a ello, la formación ha de ser escalable, acumulable y flexible. El objetivo es dar respuesta al alumnado en cualquiera que sean sus circunstancias”.

De parte del ámbito académico, la profesora titular del Departamento de Didáctica y Organización escolar de la Universidad de Valencia, María José Chisvert, ha destacado “la flexibilidad, el acompañamiento, la mirada integral en la persona de estas escuelas, cuya cultura difiere mucho de los centros reglados, donde es el alumnado quien se tiene que adaptar a una realidad compleja que a veces no puede asumir. Así, se está delegando la responsabilidad al alumno, el eslabón más débil de la cadena”. También ha participado en el evento Sara Fernández, vicealcaldesa del Ayuntamiento de Zaragoza, que ha destacado que “es fundamental ofrecer a los alumnos que se han quedado fuera del sistema educativo herramientas para que adquieran una formación básica y conseguir empleo. No solo dar salida a esos jóvenes, sino a la sociedad, mejorando la tasa de abandono escolar”. La ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, ha sido la encargada de clausurar el encuentro. En un claro reconocimiento y apoyo a estas escuelas ha declarado que “vosotros sí dais esa segunda oportunidad a esos jóvenes que el sistema educativo ordinario no ha sabido atender ni dar respuesta”. Ha continuado afirmando que “dos de cada tres jóvenes que pasan por aquí, se reenganchan al sistema educativo o comienzan a trabajar en un empleo de calidad. Este es el dato más valioso y exitoso de las Escuelas de Segunda Oportunidad”. Alegría ha concluido afirmando que “con las escuelas vemos que el fracaso no es de los alumnos sino del sistema educativo, porque cuando se trabaja con recursos y herramientas, de manera individualizada y personalizada, se consiguen los objetivos y se os convierte en protagonistas del destino de vuestras vidas”. Este encuentro ha sido la culminación a una serie de eventos celebrados durante el mes de abril de las Escuelas de Segunda Oportunidad de toda España con el fin de difundir las buenas prácticas y compartir este modelo de formación. En 2016 se celebró el primer encuentro nacional, también en Zaragoza, y ahora regresa para su sexta edición organizado por la Asociación Española de Escuelas de Segunda Oportunidad junto a sus entidades aragonesas como Fundación Adunare, Fundación Federico Ozanam, Fundación María Auxiliadora, Fundación Picarral, Fundación Rey Ardid, Fundación San Valero y Asociación TELCA. Además, entre otros, ha contado con la colaboración del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, el Palacio de Congresos de Zaragoza, la Fundación Orange, la Fundación “la Caixa” y el Grupo San Valero.

¿Qué es una Escuela de Segunda Oportunidad? Las Escuelas de Segunda Oportunidad en España (E2O) son una respuesta educativa eficaz para jóvenes de entre 15 a 29 años que han tenido dificultades en su recorrido académico ordinario y continúan teniéndolas para obtener una cualificación, o presentan riesgo de exclusión social y/o laboral. Este modelo pedagógico innovador, caracterizado por el trabajo en red, está basado en la adaptación del itinerario a las necesidades de cada persona, un refuerzo en competencias básicas y laborales, experiencias prácticas en el mundo empresarial y un apoyo en demandas sociales con una especial atención a los más vulnerables. En la actualidad, existen 43 Escuelas de Segunda Oportunidad acreditadas en España, donde los jóvenes entre 15 y 29 años pueden recuperar la confianza y formarse con programas a medida. Concretamente, durante el curso 2020-2021, 7.952 jóvenes (29% de mujeres y un 54% entre 15 y 18 años) han sido formados en estas escuelas presentes en 9 Comunidades Autónomas, con el apoyo de 918 profesionales. Unas cifras que aumentan, gracias al ritmo de acreditación de nuevos centros de esta iniciativa puesta en marcha en 2016. Sin duda, todo un reconocimiento al desarrollo de este modelo nacional innovador que cuenta con un riguroso sistema de acreditación, basado en una auditoria realizada por una entidad independiente. La Asociación Española de Escuelas de Segunda Oportunidad es la segunda red de escuelas de segunda oportunidad más grande de Europa y forma parte de proyectos internacionales como la red MedNC o “Nueva Oportunidad Mediterránea”. Estas escuelas surgieron en Europa con el objetivo de combatir el abandono escolar como uno de los problemas educativos y sociales más importantes a resolver. La raíz fue la publicación del “Libro Blanco sobre la educación y la formación. Enseñar y aprender. Hacia la sociedad del conocimiento” por parte de la Comisión Europea en 1996. Este informe, popularmente llamado Delors, proponía ofrecer segundas oportunidades a los y las jóvenes que son excluidos del sistema educativo, según un modelo con currículos y ritmos adaptados, con implicación de las empresas y nuevas metodologías de trabajo.

 


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