Los estudiantes de la UCA reclaman soluciones ante la falta de aparcamientos

Los estudiantes de la UCA reclaman soluciones ante la falta de aparcamientos


Un mes ante de comenzar las clases en la Universidad de Cádiz los estudiantes se enfrentan a la falta de abonos de aparcamiento. Los alumnos y alumnas del campus de Cádiz, así como docentes y trabajadores de las distintas facultades, han visto como en la primera semana de septiembre se han agotado todas las plazas para aparcar en los parkings del centro de la ciudad, una situación que se da en el parking privado y en el público.

Con una lista de espera que supera a las mismas plazas ofertadas, en el caso del parking privado cientos de miembros de la comunidad universitaria gaditana no podrán acceder al abono de 35 euros, ni tampoco al del parking público, el cual con un precio de 20 euros mensuales también ha visto agotadas sus plazas y duplicada su lista de espera. Así lo ha señalado José María Cervilla, representante de alumnos de la Delegación de Estudiantes del Campus de Cádiz, que estos días muestra su descontento y reclama una solución  al consistorio.

“El cinturón universitario de Cádiz, donde se concentran la mayoría de las facultades del campus en la ciudad, no cuenta con suficientes conexiones para los alumnos y alumnas que proceden de otros municipios“, señala Cervilla. La realidad de la ciudad, tercera a nivel de población en la provincia, se caracteriza por las malas conexiones con el resto de ciudades, desde la cuales cada día se trasladan cientos de estudiantes, trabajadores y docentes universitarios. “Para llegar a la universidad la gente de fuera de Cádiz no lo tiene sencillo, el transporte interurbano es horrible, con pocos autobuses y trenes caros que además te dejan muy lejos” afirma el delegado de estudiantes.

Cervilla expone como ejemplo el caso de los alumnos de Sanlúcar de Barrameda quienes “no disponen de tren y solo cuentan con un autobús muy deficiente”.  Esta situación obliga a muchos a hacer uso del transporte privado, el coche, sumando a las dificultades diarias de acceso a la ciudad la posterior búsqueda de aparcamiento. A las dos alternativas de parking se suman otros dos servicios de aparcamiento privados, con un coste de 1,20 euros la hora, algo a lo que “los alumnos no pueden hacer frente, pues aunque solo vayas a las clases y no te quedes en la facultad estudiando ya pueden ser más de 6 euros al día”, expone el representante estudiantil.

Carriles bici y parkings disuasorios

“Si en septiembre no hay ya abonos ni plazas de parking, ¿qué pasará en octubre cuando comiencen las clases?”, remarca Cervilla. El problema del aparcamiento viene arrastrándose desde hace varios años, pero actualmente se ve agravado debido a la construcción del carril bici, un espacio que desde la Delegación de Estudiantes del Campus de Cádiz subrayan es “muy bienvenido, estamos a favor de su construcción y del carácter de sostenibilidad que le da a la ciudad, pero tenemos que atender a la realidad de muchos estudiantes que no pueden venir en bici desde sus ciudades”. Desde el Ayuntamiento, el responsable de Movilidad, Martín Vila, ha instando a los alumnos a “ir en patinete” a la universidad haciendo uso de este carril, algo que desde la Delegación de Estudiantes del campus de Cádiz han respondido que “no es factible para muchos miembros de la comunidad”.

Además, la implantación de zonas reservadas a residentes suma tensión a la situación existente, mermando las posibilidades de aparcar de los miembros de la comunidad universitaria de fuera de la ciudad. Con un movimiento de unos 800-900 coches diarios, el campus de Cádiz necesita de alternativas para los universitarios que acuden cada día a clases en un centro histórico ya saturado.

Una de las propuestas que desde la representación estudiantil se ha lanzado al Ayuntamiento de Cádiz es la construcción de más parking disuasorios en las inmediaciones conectados con el centro. “Necesitamos poder aparcar aunque sea más lejos y que estos parkings se conecten con el centro de la ciudad a través de autobuses lanzaderas que lleven a los alumnos, profesores y trabajadores a sus facultades“. Este sistema permitiría disuadir a muchos automóviles de entrar a la ciudad, mejorando el transporte y asegurando la llegada a tiempo. Una posibilidad a laque los representantes estudiantiles añaden “la conexión con otras paradas de autobuses y trenes, fomentando así la conexión del cinturón universitario con el exterior. Tal y como señala Cervilla “es algo que hace falta se atienda ya, no podemos comenzar el curso sin saber cómo vamos a llegar a las facultades, que muchos alumnos y alumnas vienen en coche es una realidad y una necesidad para ellos y hay que atenderlos”.


Compartir