La salud emocional de los adolescentes empeora con la edad

La salud emocional de los adolescentes empeora con la edad


Investigadores de la Universidad de Sevilla han colaborado en la última edición del estudio HBSC (Health Behaviour in School-aged Children) que ha analizado factores relacionados con la salud física, la nutrición, las relaciones sexuales, el contexto escolar, el consumos de alcohol, tabaco y drogas, y el bienestar emocional en escolares de 11, 13 y 15 años. Más de 200.000 adolescentes procedentes de 45 países han participado en este proyecto. Algunas de las principales conclusión del informe ponen el foco de atención en que el bienestar emocional de los jóvenes desciende con la edad, y en el alarmante aumento de la presión que sienten los estudiantes a la hora de hacer frente a las tareas escolares.

El equipo de expertos de la US, perteneciente al Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, ha realizado este trabajo con financiación y apoyo del Ministerio de Sanidad, que es el órgano responsable de coordinar este estudio internacional en España. El objetivo es asentar las bases que permitan diseñar estrategias e iniciativas que favorezcan la salud emocional y física de los adolescentes. Los datos cosechados y analizados en esta investigación pertenecen al año 2018. Accede aquí a los resultados del estudio.

Contexto social y escolar en España

Los adolescentes españoles de 11 años se sitúan en las primeras posiciones en lo que respecta al apoyo que perciben tener de sus familias, ocupando concretamente la tercera posición. Y a las edades de 13 y 15 años descienden hasta las posiciones 11ª y 14ª, aún por encima de la media internacional del estudio. Sin embargo, se sitúan en las posiciones más bajas (por debajo de la 40ª) cuando se trata de valorar la facilidad para comunicarse con el padre o la madre.

En cuanto a su vínculo con la escuela o el instituto los resultados del estudio indican que a los 11 años los adolescentes españoles están en la posición 12ª a la hora de manifestar que les gusta mucho la escuela, pero a los 13 años bajan a la posición 26ª y a los 15 a la 32ª. Lo que refleja un descenso creciente con la edad en su interés por el colegio. Más estable es la posición que ocupan a todas las edades cuando se trata de valorar la presión escolar. En este punto los adolescentes de 11, 13 y 15 años están en las posiciones más altas a la hora de percibir el agobio escolar (4ª, 3ª y 4ª a los 11, 13 y 15 años, respectivamente). Igualmente, el apoyo que sienten tanto por parte de los compañeros como por parte del profesorado también disminuye con la edad. En relación al bullying, los datos pueden interpretarse como positivos si se comparan con los resultados de otros países. Así, los adolescentes españoles están en las posiciones más bajas cuando se considera haber sido víctima de acoso, haber participado en algún episodio de acoso, haber sido víctima de ciberacoso o haber participado en un caso de ciberacoso.

Nutrición y actividad física

En cuanto a los hábitos de alimentación de los jóvenes. Los adolescentes españoles siguen estando entre los que menos verdura comen a diario dentro del panorama internacional. No obstante cabe destacar en este punto que los datos nacionales de 2018 han experimentado una mejora respecto a 2014. Por otro lado, los jóvenes españoles están entre los que menos consumen dulces a diario, siendo el 6º país mejor situado en la escala global. Igualmente, en el consumo de refrescos a diario están por debajo de la media del estudio.En relación a los indicadores de sobrepeso y obesidad en los jóvenes, nuestros adolescentes se sitúan en posiciones cercanas a la media.

En lo que respecta al deporte, si se considera la actividad física de moderada a vigorosa (hacer durante 60 minutos al día cualquier actividad que haga que el corazón se acelere y que en ocasiones cueste trabajo respirar) que a su vez se corresponde con las recomendaciones para la salud en esas edades, se encuentra que los adolescentes españoles están muy bien posicionados. Especialmente a los 11 años ocupan la posición novena dentro de la escala global, si bien estos datos han empeorado respecto a 2014. Sin embargo, si se analiza la actividad física vigorosa cuatro veces o más a la semana (actividad que se realiza fuera del horario escolar y que hace que se llegue a sudar o falte el aliento) las posiciones están bajas.

Alcohol, tabaco, drogas y sexo

El líneas generales, y estableciendo comparativa con los jóvenes de otros países los españoles cosechan datos positivos en cuanto al consumo de alcohol y tabaco. Contemplando indicadores tanto de consumo general como de consumo reciente. Sin embargo los adolescentes españoles de 15 años destacan en el consumo de cannabis, tanto si se refiere al consumo alguna vez en la vida (donde alcanzan la posición 8ª) o alguna vez en los últimos 30 días (posición 12ª). Por otra parte, en el ámbito de las relaciones sexuales, los adolescentes españoles destacan por ser los que más usan el preservativo (posición 1ª) y por estar entre los que menos usan la píldora anticonceptiva (posición 39ª).

Salud emocional

Los indicadores de bienestar emocional presentan buenos resultados en la juventud española, aunque descienden con la edad. A los 11 años se sitúan en la posición 11ª al manifestar una percepción de salud excelente (desciende a las posiciones 15ª y 22ª a los 13 y 15 años, respectivamente). En cuanto a la satisfacción vital, a los 11 años están en la posición 4ª, a los 13 años en la 11ª y a los 15 en la 9ª. Y en lo que respecta a experimentar malestares psicosomáticos, los adolescentes de nuestro país aparecen en las posiciones más bajas.

Comparativa con otros países

A nivel global, si se analizan los datos de los 45 países participantes en el estudio, llama la atención el hecho de que menos de 1 de cada 5 adolescentes cumple las recomendaciones de la OMS sobre actividad física. Este indicador permanece particularmente bajo en las chicas y en el grupo de mayor edad. Independientemente del sexo, la mayoría de los jóvenes tampoco siguen las recomendaciones nutricionales actuales, lo que perjudica su capacidad para un desarrollo saludable. Alrededor de 2 de cada 3 adolescentes no comen suficientes alimentos nutritivos, mientras que 1 de cada 4 comen dulces todos los días y 1 de cada 6 beben refrescos a diario.Igualmente, los niveles de sobrepeso y obesidad han aumentado desde 2014 y afectan en la actualidad a 1 de cada 5 adolescentes.

El consumo de alcohol y tabaco, por otra parte, continúa descendiendo, aunque el número de adolescentes de 15 años que son consumidores actuales sigue siendo alto. El alcohol es la sustancia más consumida, con 1 de cada 5 adolescentes de 15 años reportando que se han embriagado dos o más veces en sus vidas, y 1 de cada 7 alguna vez en los últimos 30 días. Respecto a conductas sexuales de riesgo (el estudio sólo ha consultado a adolescentes de 15 años) 1 de cada 4 chicos y 1 de cada 7 chicas han mantenido relaciones sexuales coitales, siendo 1 de cada 4 adolescentes quienes lo han hecho sin método de protección.


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