Expertos en pedagogía evalúan la capacidad de las ciudades como espacios educativos

Expertos en pedagogía evalúan la capacidad de las ciudades como espacios educativos


La certeza de que la innovación es una actividad que favorece la inclusión educativa sumada al éxito de la exploración, por parte del alumnado infantil, de las características básicas de ciertos monumentos cordobeses y sus culturas son las conclusiones que subyacen de la evaluación de una experiencia de innovación educativa llevada a cabo por la red RIECU (formada por escuelas de Educación Infantil Temprana, centros de profesores y Universidad). Este proyecto, lleva a cabo por la Universidad de Córdoba, investiga el valor de las ciudades como espacios educativos, teniendo en cuenta su patrimonio y las relaciones que en ella se dan.

En el marco del proyecto, niños y niñas del segundo ciclo de Educación Infantil (tres a seis años) y alumnado de Educación Especial se convirtieron en equipos de investigación de su propia ciudad. La Mezquita, la Sinagoga, el Palacio de Viana o el Puente Romano son ejemplos de los 12 nodos que formaban el mapa del patrimonio urbano a través del cuál los más pequeños caminaron en busca del valor de la interculturalidad que permitió la convivencia pacífica de las culturas musulmana, cristiana y judía.

Aunque sin lupas, catalejos o linternas, la ciudadanía infantil ejerció de ejemplo del papel activo de la infancia en la construcción del conocimiento de la ciudad e hicieron suyo el proyecto al discurrir por los monumentos más representativos de cada cultura, tratando de resolver las dudas que en una fase anterior habían manifestado. En esta construcción de conocimiento colectivo, se partió de unas ideas iniciales y de propuestas del alumnado acerca de lo que querían saber y cómo lo querían aprender.

Educación inclusiva

Tras la realización de los 12 proyectos, los investigadores Mª Ángeles Olivares, Elena González, Rosario Mérida y Miguel Muñoz , encuadrados dentro del proyecto ‘Córdoba con ojos de infancia’, evaluaron los resultados contando con un grupo focal mixto (formado por maestras de infantil, una asesora del Centro de Profesorado, profesoras universitarias y una estudiante de máster) que dialogó ‘cara a cara’ sobre los interrogantes que los investigadores formularon.

De la conversación de estas protagonistas sobre los proyectos realizados, se extrajo la concepción positiva de la innovación como favorecedora de la inclusión educativa, ya que durante las actividades se produjo una interacción fluida y espontánea entre los niños y niñas que puso de manifiesto que este tipo de proyectos facilita que la infancia pueda comprender las diferencias como una característica natural de los seres humanos.

A pesar del éxito en la exploración de las características básicas de los monumentos y el conocimiento de la cultura a la que pertenecen, el profesorado no considera que el alumnado haya alcanzado la comprensión global de la ciudad como paradigma de convivencia pacífica intercultural. Aunque la edad temprana es el motivo principal de la dificultad de entendimiento de este paradigma, el proyecto abre las puertas para llegar a ese entendimiento y refuerza la relación entre Educación  Infantil y Educación Especial a través de la ciudad concebida como contexto educativo de primer orden.


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