Proyecto ‘Snowmed’: la crónica de la pérdida de nieve en Sierra Nevada anunciada

Proyecto ‘Snowmed’: la crónica de la pérdida de nieve en Sierra Nevada anunciada


Aunque no se pueda afirmar con rotundidad que la pérdida de superficie de nieve que viene registrándose en Sierra Nevada durante los últimos quince años sea 100% debida al cambio climático, lo que sí esta claro es que esta Reserva de la Biosfera granadina cuenta con un 0,08% menos de nieve cada año, y que si se aplican los últimos parámetros definidos por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU (IPCC), el escenario más probable es que esta pérdida de nieve continúe. Una disminución real de la superficie de nieve que se viene registrando en Sierra Nevada, de la nieve presente a fecha de hoy, y de la probable evolución de su presencia durante los próximos cien años, que podrá consultarse en detalle y con rigor científico gracias al proyecto Snowmed que ultima el Grupo de investigación de Dinámica Fluvial e Hidrología de la UCO, adscrito al Instituto Interuniversitario de Investigación del Sistema Tierra en Andalucía (IISTA), conformado por la Universidad de Córdoba y la UGR.

Un proyecto -acrónimo de Global monitoring system for snow areas in Mediterranean regions: trends analysis implications por water resource management in Sierra Nevada- por el que a finales de este año se pondrá en marcha una plataforma web a través de la cual tanto expertos, como responsables de este enclave natural y público en general, podrán acceder a información en tiempo real sobre el estado y presencia de la nieve en Sierra Morena, así como a multitud de datos registrados en los últimos quince años relacionados con el comportamiento de la nieve en este enclave. Y también sobre las perspectivas de futuro, a través de distintos escenarios, “o hipótesis, teniendo en cuenta diversas variables”, sobre cómo evolucionará la presencia de la nieve si se aplican los criterios del IPCC. Criterios, como por ejemplo, una mayor o menor emisión de CO2, variación de temperaturas, evolución de las lluvias, etc.

Así lo explica a Aula Magna María José Polo, catedrática del Área de Ingeniería Hidráulica de la UCO, directora del IISTA en Córdoba y responsable del citado grupo de investigación, que desde 2003 viene desarrollando varios proyectos en Sierra Nevada, todos ellos con un nexo común y con un objetivo científico principal: monitorizar la nieve para estudiarla desde un punto de vista físico con el fin último de ampliar el conocimiento de cómo suceden los procesos hidrológicos en la cuenca del Mediterráneo, y más concretamente en Sierra Nevada. Un lugar único, que a apenas 50 kilómetros de la costa mediterránea presenta un gran desnivel, encerrando el pico más alto de la península, el Mulhacén, con 3.478 metros de altura.

Sublimación de la nieve en Sierra Nevada

Fruto de todos estos años de recopilación de datos y de trabajo, estos investigadores han llegado a dos conclusiones principales. La primera, que la superficie de nieve en Sierra Nevada está sujeta a múltiples parámetros, de ahí su gran variabilidad u oscilación de cantidad y tipología a lo largo de la misma temporada; y que la nieve, en vez de derretirse o fusionarse por acción del calor -es decir, pasando de estado sólido a líquido-, se sublima o evapora en una buena parte -pasando directamente del estado sólido al gaseoso-.

“La importancia de la sublimación, que no ocurre en otros enclaves montañosos de Europa, es muy alta en Sierra Nevada, registrándose una media del 30% de nieve que se evapora directamente del total de la nieve que se pierde“, indica María José Polo.

Nieve en forma de vapor que va directamente a la atmósfera, y que no se convierte en agua que vaya a parar al suelo y a los ríos, lo que tiene importancia a la hora de analizar los recursos hídricos presentes y futuros de toda esta zona.

La directora del IISTA en Córdoba, María José Polo (de pie), junto a María José Pérez.

La directora del IISTA en Córdoba, María José Polo (de pie), junto a María José Pérez.

En segundo lugar, este grupo ha establecido la conclusión de que la cada vez menor presencia de nieve en Sierra Nevada depende más bien “de la variabilidad de las lluvias que de la propia temperatura”, como indica la doctoranda María José Pérez, que forma parte de este grupo de investigación, que actualmente cuenta con quince miembros de la UCO y de la UGR, entre docentes, investigadores, doctorandos, becarios y personal de administración.

Así, la temperatura incidiría menos en las nieves de Sierra Nevada que las propias lluvias y precipitaciones en forma de nevadas. Grados en el termómetro que suelen ir más asociados al concepto de cambio climático, aunque también la cantidad y torrencialidad de las lluvias son parámetros que tienen en cuenta los distintos escenarios del IPCC.

Para el caso de Sierra Nevada este mayor peso de la lluvia sobre el termómetro significa que “la nieve está teniendo un comportamiento cada vez más torrencial“, con una presencia y cantidad muy irregular a lo largo de la temporada, con picos de ausencia conjugados con picos de mucha cantidad de nieve en pocos días, como explica María José Polo.

Cinco estaciones propias en Sierra Nevada

Estas conclusiones están sustentadas en los datos y análisis que viene realizando este grupo de investigación durante los últimos 15 años, grupo que cuenta con cuatro estaciones meteorológicas propias en Sierra Nevada por encima de los 2.500 metros, desde la primera que se puso en marcha en el refugio Poqueira, en 2003, hasta la más reciente de Contraviesa, en 2010. A éstas se le unirán en breve una quinta estación en construcción en la zona de La Cebadilla, que también se sumará a la red de cerca de medio centenar de estaciones de medición que otras entidades y administraciones también mantienen en Sierra Nevada.

Todos estos datos estarán patentes en la citada plataforma Snowmed, uno de los proyectos en los que actualmente trabaja este grupo de la UCO, cuya principal vía de financiación, entre múltiples captaciones de fondos competitivos, es la Fundación Biodiversidad (Ministerio de Agricultura) y el Plan Estatal de I+D+i.

Múltiples focos de interés para los interesados en Sierra Nevada

En concreto, Snowmed, en su doble objetivo de herramienta científica y divulgativa, contará con dos grandes partes diferenciadas: una a la que podrá acceder el público en general -como aficionados al esquí, al senderismo y a la pesca en la zona-, con información básica sobre el histórico, el presente y las previsiones de futuro de la nieve y de los recursos hídricos en Sierra Nevada; y otra dirigida a sectores especializados como investigadores, los propios responsables de este Parque Nacional y empresas del sector eléctrico, entre otras. No en vano, de la cantidad de recursos hídricos previstos dependerá la potencialidad y el futuro de las centrales hidroeléctricas. Todo ello, y para el caso de los menos expertos, a través de sencillos mapas y con imágenes por satélite de la nieve procesadas en tiempo real.

Por otro lado, y a raíz de toda esta experiencia acumulada desde 2003, este grupo ha podido también acceder recientemente a convocatorias de investigación europeas por las que está colaborando con el Swedish Meteorological and Hidrological Institute (SMHI), en el marco de un proyecto en el que se ha puesto en marcha una plataforma de datos globales europeos de cambio climático, y en el que este Instituto sueco está utilizando las herramientas y datos concretos de Sierra Nevada para validar sus pronósticos a nivel de Europa.

A continuación, una pequeña muestra visual del trabajo de este equipo en Sierra Nevada y en la propia UCO, y algunos de los mapas y gráficos que genera con sus datos y análisis.

 


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