La UMA saca la docencia de las aulas

La UMA saca la docencia de las aulas


La Universidad de Málaga sacará las clases de las aulas en un nuevo espacio entorno a la Facultad de Ciencias de la Educación. Se trata del ‘Espacio Educativo Exterior Eficiente’, una superficie de unos 100 metros cuadrados que permitirá a los docentes desarrollar sus actividades al aire libre.

Dentro del I Plan Propio del Vicerrectorado de Smart-Campus, el nuevo espacio educativo cuenta con la participación directa de los docentes e investigadores de la UMA, quienes han participado en la primera fase de investigación. Se trata de un proyecto interdisciplinar que cuenta con la participación de varias áreas del conocimiento para dotar al espacio de diferentes perspectivas que refuercen su utilización. Así, la coordinación ha corrido a cargo de  los profesores de la UMA Ferrán Ventura Blanch (Arquitectura) y Fernando Domínguez Muñoz (Ingenierías Industriales). Además, participan como investigadores principales Juan Pedro Bandera (ETSI de Telecomunicación), Juan Gavilanes (Arquitectura) y Antonio González Herrera y Joaquín Ortega (Ingenierías Industriales).

Un proyecto innovador con una arquitectura que llamará la atención

Del nuevo ‘Espacio Educativo Exterior Eficiente’ destaca su arquitectura. Así, el prototipo presentado por la UMA presenta un diseño paramétrico. El objetivo de este diseño plantea la posibilidad de que, en el futuro, se pueda adaptar a cualquier otro espacio del campus de Teatinos. Según los promotores, el diseño responde a diferentes objetivos de uso, destacando los ambientales, formales, espaciales, organizativos, estructurales, climáticos y un largo etcétera.

En total el nuevo espacio educativo contará con 45 parámetros que lo definen, así como todas las configuraciones posibles del mismo, según el entorno en el que se inserte, facilitando el diseño de espacios similares futuros en otras localizaciones del campus.

Como espacio destinado a la docencia y la investigación, el ‘Espacio Educativo Exterior Eficiente’ mantiene también una serie de características para la comodidad de sus usuarios. Así, el proyecto consigue atemperar las condiciones climáticas exteriores a través de barreras contra el viento, zonas de sombra y aislamiento térmico de su estructura, que evita el sobrecalentamiento a lo largo del día y favorece el enfriamiento nocturno. En cuanto al suministro de energía, el espacio cuenta con 184 módulos fotovoltaicos hexagonales en la cubierta, además contará con sensores para medir variables relacionadas con el confort y la eficiencia energética: temperatura ambiente, humedad, presión atmosférica, temperatura en superficie, nivel de CO2, nivel de ruido ambiente, luminosidad, o consumo energético.

La Inteligencia Artificial también tendrá un importante papel en el nuevo espacio educativo, gracias a sensores infrarrojos pasivos de detección de presencia y sensores infrarrojos activos para contabilizar la ocupación en las gradas, además de cámaras y sensores de diferencial térmico.


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