Jóvenes almerienses presentan sus revolucionarios proyectos educativos sobre Ciencias Ambientales


El pasado viernes tuvo lugar en la Universidad de Almería el ‘III Certamen de Proyectos Educativos de Ciencias Ambientales’. Un concurso dirigido a grupos de profesores y alumnos de 4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato y FP de ciclo superior de toda la provincia de Almería al que, en esta edición, se presentaron 14 proyectos de los que 7 pasaron a la final. Jornada en la que el alumnado de los siete grupos finalistas presentó con gran ilusión el trabajo realizado durante un año ante un jurado que felicitaba el nivel de todos los proyectos participantes.

El principal objetivo de este certamen, tal y como destacaba el secretario de la facultad de Ciencias Experimentales de la UAL, Juan Gisbert, es “promover y desarrollar el interés de los estudiantes de secundaria y bachillerato por las materias científicas en general y las Ciencias Ambientales en particular”, del mismo modo que esta propuesta está pensada para “desarrollar competencias transversales como trabajo en equipo, comunicación, hablar en público, cómo plantear un trabajo científico o hacer divulgación científica”.

Así, este certamen que tiene dos modalidades: ‘Proyectos de Divulgación y Educación Ambiental’ y ‘Proyectos Técnico-Científicos’; cada categoría con tres premios en metálico, “tiene una excelente acogida en los centros: empezamos con una asistencia de 40 alumnos y hoy hay más de un centenar”.

Concurso cuyo jurado ha estado compuesto por Antonio Matarín, representante de COAMBA, el colegio profesional de ambientólogos de Andalucia; Antonio Mendoza y Ana Bella Garzón, profesores de la Universidad de Almería; Raúl Campos, estudiante de Ciencias Ambientales y responsable de la asociación de estudiantes Poseidonia; y José Manuel López, técnico de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Un trabajo minucioso

Con el fin de presentar los mejores proyectos, a lo largo del presente curso los participantes han realizado trabajos de investigación relacionados con la educación ambiental, proyectos técnico-científicos sobre el impacto de las actividades humanas (huella ecológica, del agua y de carbono, agotamiento de los recursos naturales, contaminación, etc.); las tecnologías limpias y su futuro (las energías renovables, la arquitectura bioclimática, los sistemas de ahorro energético, la producción agroalimentaria de bajo impacto, entre otras); la Bio y Geodiversidad y su conservación (flora, fauna y gea de particular interés, gestión sostenible de recursos naturales, especies invasoras, entre otras) y el método científico aplicado a las Ciencias Ambientales.

En este sentido, los trabajos finalistas fueron ‘El estudio de la descontaminación de aguas mediante la utilización de microalgas’, de la Compañía de María; ‘El cálculo de la huella ecológica de los adolescentes’, realizado por un equipo del IES Aguadulce; el presentado por el IES El Parador, con el título ‘Punta Entinas Sabinar: descúbrelo jugando’; el del colegio La Salle Virgen del Mar ‘El fuego aumentado un proyecto audiovisual para la didáctica de la biodiversidad’; ‘Qué ocurre con la basura clasificada’ es el título de otro de los finalistas en esta edición, del IES SEK Alboran; o el proyecto del IES puebla de Vicar, ‘Leguvicar’, en el que estudiantes y profesores de este centro nos adentran en el mundo de las leguminosas.

Deliberación del jurado

Ante los jueces, los grupos expusieron los aspectos más destacados de sus proyectos mediante carteles y realizaron una exposición oral de diez minutos apoyada por medios audiovisuales e incluso, como en el caso del proyecto ‘Leguvicar’, se apoyaron en una instalación de las maquinarias y del proceso analizado desde la plantación y recolección hasta los efectos en la salud de las legumbres.

Un trabajo, el de ‘Leguvicar’, que precisamente fue galardonado con el primer premio en la modalidad de mejor Proyecto Científico-Técnico, mientras que en la modalidad de Divulgación Científica el primer premio fue para el equipo finalista del IES El Parador por su trabajo sobre ‘Punta Entinas Sabinar’, con el desarrollo de distintas herramientas tecnológicas como una wiki y un juego para móviles, con los que dar a conocer este espacio y sus valores singulares.

“Más importante que los seis premios otorgados”, aseguraba el secretario de la facultad de Ciencias Experimentales de la UAL, “son los valores que cultiváis y la convivencia que hemos tenido”; palabras con las que animaba a los jóvenes estudiantes a seguir investigando e interesándose por el medioambiente antes de terminar el acto de entrega de premios en el que también agradeció al profesorado de los centros de secundaria su colaboración e implicación en este certamen.


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