Especializados


En una realidad social saturada de egresados universitarios, la especialización tras el grado se hace un requisito indispensable a la hora de encontrar un empleo. Los cambios legislativos y la adecuación al resto de sistemas educativos europeos, han hecho del actual grado un título que de por sí no asegura la suficiente formación para ejercer  profesionalmente, haciendo del posgrado un paso obligatorio para afirmar la obtención de los conocimientos necesarios para ejercer. La aplicación del conocido como Plan Bolonia se traduce en la partición de los estudios en dos fases, siendo grado y posgrado el equivalente al anterior título. El objetivo de este método no es otro que favorecer la especialización en diferentes sectores dentro de un mismo área, esparciendo a los egresados en diferentes sectores que, de otra manera quedarían aglutinados bajo una misma formación.

Con el posgrado se beneficia así al mercado laboral, pues favorece la existencia de perfiles muy especializados, los cuales son los que más demandas las empresas. Al mismo tiempo, desde algunas titulaciones, se requiere un paso previo para el ejercicio, como puede ser el caso de las enseñanzas de magisterio, para la cual se necesita aportar el Certificado de Aptitud Pedagógica. Este título posibilita que estudiantes que durante su carrera no han adquirido las habilidades necesarias para dar clases en contextos específicos puedan desarrollar las aptitudes necesarias para ello. El mismo caso presenta los máster habilitantes de abogacía, pues la carrera de Derecho suele estar más enfocada al estudio legislativo que la formación y disposición de un abogado ante un Tribunal.

En las áreas de Ciencias, la especialización abre las puertas a conceptos tan específicos que solo su estudio podría llevar a desarrollar un grado en sí mismo, lo que necesita de una cualificación extra para que, los iniciados, puedan comenzar sus investigaciones. La misma investigación se presenta en este sistema como un posgrado con vistas a carrera profesional, ya que una de las grandes olvidadas a la hora de hablar de posgrados es la vía del doctorado, principal formar de realizar una carrera profesional en la Universidad o en algún centro de investigación.

El carácter obligatorio que están tomando los posgrados en los últimos años deriva así del propio sistema adquirido tras la implantación del conocidos como Plan Bolonia, ofreciendo un espacio europeo común donde una misma titulación tiene su equivalente y homologación directa en cualquier país de la Unión. Con un necesario refuerzo económico en temas de becas y ayudas, los posgrados se presentan como la llave de futuro de los jóvenes ante la nueva perspectiva globalizada. Sin ellos, los actuales titulados se quedan a medias y en competencia con el resto de Europa. Ya sea a través de un máster oficial o un título propio las universidades españolas están realizando un esfuerzo porque sus egresados formen parte de la élite internacional, prestando especial atención en ofrecer catálogos de titulaciones variadas y acordes al mercado laboral.

No solo de trabajo se componen los objetivos de los posgrados, el conocimiento y la profundización en los mismos componen gran parte de sus programas. Con el corte que para muchas titulaciones ha supuesto el paso a cuatro años, más grande aún cuando estos sean tres, la especialización tras los grados se torna una necesidad para completar la formación adquirida, que de otra parte quedaría solo como un acercamiento a los conceptos básicos que componen las áreas del estudio.


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