Gripe y COVID ¿Cómo de importante es vacunarse?

Gripe y COVID ¿Cómo de importante es vacunarse?


En el mes de octubre ha arrancado la campaña de vacunación de la Gripe en toda España. En el caso andaluz, desde el pasado día 14 están llamados a vacunarse todas aquellas personas con algún tipo de riesgo. La llamada a la vacunación antigripal se ha ampliado por los riesgos que la pandemia sanitaria provocada por la COVID19 ha ocasionado.

Conocer la importancia de las vacunas y los motivos por los que se debe administrar es imprescindible para concienciar a la población. Desde las universidades, esta labor de divulgación y transferencia la realizan los propios docentes e investigadores, muchos de los cuáles trabajan de forma directa en la lucha contra la enfermedad. Desde la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), la profesora del Máster en Gestión de la Seguridad Clínica del Paciente y Calidad de la Atención Sanitaria, Nieves López, nos ha atendido para resolver las principales dudas sobre las campañas de vacunación.

La campaña de vacunación se ha adelantado al mes de octubre con vistas a que no se sume a la nueva oleada de la COVID19 ¿Es conveniente vacunarse de la gripe ante el riesgo añadido que supone la COVID-19?

La vacunación antigripal es la mejor forma de prevenir la infección por gripe y sus complicaciones. Es muy importante la vacunación este año porque desconocemos la evolución de la pandemia, pero sí que hay estudios que indican que la coexistencia de las dos infecciones, gripe y COVID-19, en un mismo paciente puede duplicar el riesgo de mortalidad.  La gripe es un importante problema de Salud Pública a nivel mundial, que origina epidemias estacionales en invierno en las regiones templadas y en regiones tropicales durante todo el año.

Se estima que entre un 5-10% de los adultos padecen la infección por gripe cada año, y en niños puede ascender hasta un 20-30% de la población. Además, la gripe conlleva todas las temporadas cierta sobrecarga en el Sistema Sanitario, tanto por el incremento de consultas en Atención Primaria, como de las urgencias e ingresos en planta y UCI de Atención Especializada. Es fundamental proteger al mayor número posible de personas frente al gripe este año para reducir las complicaciones asociadas, por un lado, y para minimizar la sobrecarga del sistema sanitario por otro.

Entrevistamos a la la profesora del Máster en Gestión de la Seguridad Clínica del Paciente y Calidad de la Atención Sanitaria, Nieves López, sobre la importancia de las campañas de vacunación. 

Nieves López Fresneda, profesora del Máster en Gestión de la Seguridad Clínica del Paciente y Calidad de la Atención Sanitaria de la UNIR

¿Es la vacunación antigripal una eficaz medida de protección en el contexto de la pandemia, sobre todo para la población más vulnerable?

La vacuna frente a la gripe es la protección más eficaz para evitar la infección y sus complicaciones. En el contexto de la pandemia COVID-19, el uso generalizado de mascarillas y la higiene de manos puede también ayudar a reducir la transmisión. La efectividad de la vacuna mide la protección directa de la vacuna en condiciones reales de utilización de la vacuna en la población, es decir, mide el porcentaje de reducción de la incidencia de la gripe en personas vacunadas frente a no vacunadas.

En España en la temporada 2019-2020 la efectividad de la vacunación antigripal tipo A (H1N1) FUE DEL 58% para toda la población y del 56% para los grupos recomendados de vacunación. El impacto global de la campaña de vacunación en la temporada 2019-2020 se consideró muy positivo en el grupo de pacientes de 65 años, donde se consiguió prevenir un 26% de los ingresos hospitalarios, 40% de los ingresos en la UCI y un 37% de los fallecimientos por todas las causas atribuibles a la gripe.

¿Cómo podemos diferenciar los síntomas de la COVID19 y la gripe común?

Los síntomas de la infección por SARS-CoV2 y la gripe son bastante similares. Las manifestaciones clínicas de la gripe se caracterizan por su aparición aguda, con fiebre, tos, odinofagia, mialgias, malestar general, rinorrea y cefalea. También pueden aparecer diarrea y vómitos. La coexistencia de tos, fiebre y aparición brusca son característicos.

La COVID-19 puede cursar con los siguientes signos y síntomas: fiebre (87,9%), tos seca (67,7%), astenia (38,1%), expectoración (33,4%), dificultad respiratoria (18,6 %), dolor de garganta (13,9%), cefalea (13,6%), mialgia o artralgia (14,8%), escalofríos (11,4%), náuseas o vómitos (5 %), congestión nasal (4,8%), diarrea (3,7%), hemoptisis (0,9%) y congestión conjuntival (0,8%). Pueden aparecer también síntomas neurológicos o dermatológicos, entre otros.

La frecuencia con la que presenta la reducción o pérdida de olfato o gusto está descrita entre el 5% y el 65%, siendo en muchos casos el primer síntoma. La clínica por tanto es muy similar en ambos casos. Puede ayudar a diferenciar el origen de la infección la epidemiología (si hemos tenido algún contacto estrecho diagnosticado de gripe o coronavirus), aunque por supuesto será el servicio de Microbiología quien nos especificará qué virus es el causante de la infección mediante PCR o test antigénicos rápidos.

Ambas enfermedades atacan al aparato respiratorio ¿cuáles serían los mejores métodos de prevención?

Las dos infecciones siguen un mecanismo de transmisión por gotas, y en la COVID-19 también es importante la transmisión por contacto. La prevención más importante de la gripe es la vacunación antigripal. Otras medidas que ayudan a reducir la transmisión de ambas infecciones son las medidas ya conocidas por todos: distancia social, el uso de mascarillas y extremar la higiene de manos y la desinfección de superficies.

¿Considera que la atención primaria en España está preparada para atender las demandas sanitarias provocadas por la llegada de las dos enfermedades (gripe y COVID)?

La incertidumbre sobre la evolución de la pandemia de COVID-19 durante el próximo invierno no permite estimar cómo va a ser la gestión de ambas infecciones. Lo que sí que podemos hacer es intentar reducir el impacto de la gripe. El objetivo es incrementar la cobertura vacunal hasta un 75% en mayores de 65 años y personal sanitario, y un 60% en jóvenes con patologías y embarazadas. La temporada pasada la cobertura vacunal frente a la gripe fue de un 53,5% en mayores de 64 años, un 43,3% en embarazadas y un 35% en personal sanitario. Es decir, tenemos una gran oportunidad de mejora para incrementar la protección de la población.

Para conseguir este reto toda la sociedad y los medios de comunicación pueden colaborar activamente transmitiendo la importancia de hacer realidad este gesto de protección.


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