La internacionalización de las universidades será un elemento esencial en la fase de recuperación

La internacionalización de las universidades será un elemento esencial en la fase de recuperación


La crisis actual, como otras crisis sanitarias que la humanidad ha vivido, y sobrevivido, están actualmente en su fase más aguda. Esta fase aguda dará paso a una fase de estabilización y resolución que durará más o menos en función de lo rápido que las instituciones sanitarias y gubernamentales mundiales sean capaces de restaurar de nuevo la confianza de los individuos a la hora de tomar decisiones sobre su futuro económico, social o educativo.

Mientras esta resolución definitiva llega, a las universidades nos corresponde acelerar los mecanismos de transformación que ya estaban en marcha, como la digitalización de los intercambios de información y de conocimiento, y la Internacionalización capilar o transversal, la internacionalización en casa y la adaptación de los elementos más colaborativos de la denominada Educación Transnacional.

Además, nos corresponde planificar el futuro inmediato con cargo a planes de contingencia. Las Instituciones de Educación Superior y las áreas de Internacionalización, dentro de ellas, tendremos que ejercer un papel destacado en esta tarea, reorganizando nuestros procesos internos, apoyando métodos que faciliten la seguridad de los flujos internacionales de estudiantes y personal, estableciendo sistemas de co-responsabilidad y multiplicando los esfuerzos en las áreas de cooperación interinstitucional y de tratamiento de información clave que sea útil en la prevención y en la restauración de la confianza de nuestro personal y estudiantes.

Los planes de contingencia tendrán que variar en función de escenarios futuros y dependeran, a su vez, de factores relativamente controlables -como las decisiones que se tomen por parte de nuestras instituciones y del desarrollo tecnológico que acompañe a las tareas de prevención y anticipación-  y de otros que no lo son tanto -p. ej. La velocidad con la que se desarrollen vacunas o, al menos, tratamientos eficaces.

Las universidades de todo el mundo estamos trabajando de manera incansable en esta dirección, colocando el horizonte de planificación no en el futuro cercano sino en el medio y largo plazo. El objetivo de nuestro trabajo debe ser, ahora, el reforzamiento de las estructuras que faciliten una mayor y mejor Internacionalización; más segura, más completa, más imbricada con todos los elementos que componen la experiencia de enseñanza-aprendizaje y de investigación -el denominado ecosistema de internacionalización- y mucho más preparada para escenarios de contingencia.

Por Sebastián Bruque
Vicerrector de Internacionalización de la Universidad de Jaén


Compartir