Investigadores de la UAL ayudan en la atención sanitaria a inmigrantes a las ONGs


La llegada de pateras a las costas andaluzas es una realidad que se repite desde hace años y que está lejos de desaparecer, por ese motivo, desde el grupo de investigación CTS-451 Ciencias de la Salud, dirigido por José Granero Molina, trabajan en un proyecto, en colaboración con la Cruz Roja Española, para analizar la situación de los que ‘llegan’ y de los que ‘reciben’. Y es que “imágenes como las de refugiados sirios las tenemos en la puerta”, comenta el profesor Cayetano Fernández Sola, director del Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Almería. Una situación donde las condiciones emocionales y de salud de las personas que llegan son extremas y eso “afecta también a quienes les reciben, sean voluntarios, trabajadores de ONGs, personal sanitario o miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad”, asegura Granero.

Por su parte, Cruz Roja, entidad colaboradora de esta investigación, es la organización humanitaria que proporciona atención integral y cuidados básicos a los inmigrantes, desde el momento del desembarco. Este estudio, según detalla José Granero,

“tiene tres objetivos; conocer las patologías y el proceso de atención a los inmigrantes que llegan; saber cuáles son sus experiencias y necesidades básicas de salud; y desarrollar una documentación de valoración enfermera específica para estas intervenciones”.

De este modo, los resultados derivados de este proyecto en colaboración con la Cruz Roja Española donde se analiza la situación de los inmigrantes que llegan en patera, así como los de voluntarios, personal sanitario o miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad que ayudan en esta labor; formarán parte de una tesis doctoral, titulada ‘Proceso de atención de enfermería al inmigrante que llega en patera: necesidades básicas de salud’, dirigida por los doctores Aguilera Manrique y Granero Molina, cuya defensa está programada para principio de 2016.

Cabe resaltar que, entre las implicaciones prácticas de este estudio, estará el diseño y modificación de protocolos de atención sanitaria a las personas inmigrantes que llegan en patera a las costas de Almería, mejorar la atención a necesidades básicas, coordinar a los distintos estamentos implicados, perfeccionar la atención a grupos vulnerables como embarazadas o niños y detectar casos de trata de personas ya que, en palabras de Granero:

“Es muy importante porque se están detectando casos de bebés que no viajan con sus madres”

Así, este proyecto del grupo de investigación, el CTS-451 Ciencias de la Salud, se enmarca en una de las líneas de investigación de este grupo: la de cooperación internacional en salud. Marco en el que ya se han concluido dos proyectos en Bolivia y otro en Etiopia, en colaboración con Agencia Española de Cooperación Internacional, de modo que este grupo de investigación, además de haber ayudado a las personas de comunidades con necesidades sanitarias, también lo ha hecho al desarrollo de la enfermería.

Actualmente el grupo CTS-451 se encuentra en fase de planificación de un proyecto que se llevará a cabo en Guinea Bissau, donde una cooperante enfermera, máster en Cuidados Críticos y Urgencias y miembro de la Asociación de Amigos de Catji (Guinea Bissau Sonrie), colaborará con el profesorado local en la organización educativa, aportación de material escolar y la enseñanza de primeros auxilios a los residentes. Además, a través de este proyecto, se llevará a cabo la construcción de letrinas en el colegio y formación en hábitos higiénicos.

En resumen, el profesor Cayetano Fernández afirma que “en Bolivia evidenciamos que las características socioculturales de la población deben ser atendidas para el diseño de cualquier plan de prevención, y si no se tienen en cuenta, cualquier programa de prevención fracasa”. Así el director del Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Almería, añade que “en Etiopía investigamos por qué que los niños seguían desnutridos y vimos que la comida entregada era insuficiente en calidad, variedad y cantidad, teniendo en cuenta las características de la población a la que iba dirigida”. En este caso, inmersos en un panorama desolador, donde más desolación pasa inadvertida a ese ojo acostumbrado, detectaron lo que se denominó ‘retina acostumbrada’:

“Los responsables del programa eran plenamente conscientes de la situación y no se hacía nada por mejorar”


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